Llevo 10 años casada y en ocasiones se me viene la sensación desagradable de que quiero marcharme de aquí, escapar. Tenemos dos niños y luego pienso que ellos no se lo merecen. Me sucede por las mañanas. Ayer, luego de una reunión de trabajo volví a mi casa y otra vez. No me imagino a dónde iría, solamente que voy a abrir la puerta y desaparecer, que luego llegan los de mi familia y nadie se da cuenta de que yo ya no estoy. Me pongo a hacer algo para distraerme, pero después de que me pasa quedo como extrañada de mí, con culpa, me siento irresponsable y pienso qué mal que no disfruto lo que tengo. ¿Por qué me pasa esto tan feo?
RESPUESTA
A veces sucede que soñamos despiertos y la imaginación nos narra historias sencillas o complicadas. Digamos que ella conversa con nosotros utilizando el mismo lenguaje de los sueños: imágenes en movimiento. Antes de responder a tu pregunta, voy a pedirte que, en tu interior, investigues si te parece bien sostener una charla contigo misma, o si, por el contrario, consideras tontería estar poniéndoles atención a tu sueños, ya sea que los tengas dormida o despierta. Voy a suponer que dijiste que tú eres la persona que más te interesa y que cualquier mensaje proveniente de ti, te es importante.
Creo que si hubieras tenido estas mismas imágenes mentales mientras dormías, te habrían inquietado menos. Imagínalo: Sueñas que abres la puerta de tu casa y escapas, llegan tu esposo y tus hijos y nadie se da cuenta de que no estás. Luego despiertas. ¿Qué piensas?, ¿qué imaginas que pensarías?, ¿que sería divertido observar lo que hacen y esperar para saber cuánto tiempo tardarán en darse cuenta de tu ausencia?, ¿tal vez que te habría gustado escuchar gritos de sorpresa y ver que tus familiares te buscan por todos lados?, ¿a lo mejor llegas a la conclusión de que no les importas y les da lo mismo que estés o que no estés? Quién sabe si sólo te sintieras intrigada por el significado de ese sueño tan extraño….
Y yo me pregunto si quieres saber “por qué” te ocurre esto, o si tu deseo es encontrar el camino de vuelta a casa, sentirla que también es tu hogar y no solamente de tus hijos y tu marido. ¿En qué sentido te experimentas excluida?, ¿trabajas y haces todo a favor de ellos, sin encontrar correspondencia?, ¿o al revés, ellos hacen proyectos y actividades y no te incluyen?, ¿o está tu corazón tan ocupado en otros menesteres que tu colaboración productiva o amorosa se ve reducida a nada o poco relevante?, ¿quizá lo que tú les das no es tomado con gusto por ellos, porque no es lo que necesitan, o es más de lo que necesitan? Cuando una se excede dando, los otros parecen sentarse a descansar y pedir más.
Sentirte extrañada de ti, con culpa, irresponsable o regañándote porque no disfrutas lo que tienes, puede significar al menos dos cosas: 1) que no has tomado y entendido el recado que tu interior te envía, y 2) que cuentas con la energía necesaria para realizar cambios. Te recomiendo psicoterapia, a fin de traducir el mensaje, y hacer tu constelación familiarm con el propósito de que veas hacia dónde se dirige tu mirada interior, qué es lo que la mantiene absorta y de qué manera se ubican los miembros de tu familia, a quienes percibes desinteresados de ti. Es importante que te detengas a descifrar este mensaje, porque la información que nos brinda el inconsciente siempre es precisa y trascendental.
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