Mis paginas

martes, 7 de mayo de 2013

ESPOSA O MADRE


Siento que he perdido pie, no sé qué debo hacer. Hace 7 meses mi esposo comenzó a llegar muy tarde oliendo a vino, decía que por trabajo, y hace un mes me confesó que hay otra mujer en su vida, su secretaria. No le armé un tango, de hecho no supe qué contestarle, no estamos impuestos a discutir y me desagrada hacerme la odiosa. Le conté a una amiga y ella me aconseja paciencia, que el tiempo trabaja a mi favor porque llevamos 15 años de casados y tenemos dos hijas. Pero mi paciencia se agota, más que él me pidió que lo dejara pasar el fin de semana con ella. Por supuesto que me disgusté y le pregunté qué onda, cómo queda la relación entre nosotros dos. Cedí contra mis deseos, se fue y volvió más cariñoso que nunca, ya no me acordaba lo maravilloso que era estar con él, no quiero perderlo y no sé cómo saber si esto es una aventura que terminará de por sí o si hay algo que yo pueda hacer para que acabe.

RESPUESTA

¿Estás triste?, ¿preocupada?, ¿con ira?, ¿decepcionada?, ¿temerosa del futuro?, ¿tienes dolor?, ¿cuáles son tus sentimientos? No los mencionas. Los sentimientos nos dan información acerca de nosotros mismos, nos ponen en contacto con nuestro interior, son energía disponible para que podamos hacer lo que sea necesario. Si los conocemos, podemos atenderlos, manejarlos y utilizarlos; si no, explotan de cualquier manera, incluso destructiva. A veces son tan grandes que nos asustan y volvemos nuestra mirada hacia otra parte, con deseos de que, ignorándolos, desaparezcan. No desaparecen.

Tus sentimientos son importantes. La primera persona que debe reconocer su importancia es la propia dueña; si tú los pasas por alto, sin darte cuenta invitas a los demás a que tampoco los consideren dignos de aprecio. Tengo duda sobre si fue tu esposo quien comenzó a dejar de pensar en ti y en lo que sientes, o si fuiste tú. Necesitas ayuda profesional para recobrar la conciencia de tu importancia.

Por otro lado, me pregunto hasta qué punto sueles expresar tu amor cuidando del bienestar de la otra persona y olvidándote del tuyo, como se hace con los hijos. Una mamá cansada y con sueño, de todas maneras se levanta para amamantar y cambiar a su bebé, así es el amor maternal; la madre sabe que necesita dormir y que ella es la encargada de su propio bienestar, sin embargo, lo pospone en aras de que su niño esté bien y cómodo. Estas manifestaciones de amor son adecuadas para con un pequeño de corta edad, mas no para con un adulto. Tratarlo como se trata a un niño es no tomar en cuenta su dignidad de adulto, no respetarla. Me pregunto cuál es tu lugar en esa relación, porque tu esposo te está haciendo las confidencias que en todo caso se harían a una madre, no a una esposa; te pide permiso de tener una aventura como si tú fueras su autoridad. Existen madres que realizan grandes sacrificios para poder proporcionar al hijo algún viaje o algún juguete que él pide, con tal de no verlo llorar. Si hicieras una constelación familiar acerca de tu relación, posiblemente descubrirías y acomodarías muchas cosas para ubicarte en el sitio que te corresponde.

Ahora una invitación: hoy, miércoles segundo de mes, toca charla informativa mensual, el tema es “Tomar la vida”, entrada libre, los esperamos a las 8pm en San Sebastián 408, La Martinica.

“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario