lunes, 13 de marzo de 2017

CUENTAS PENDIENTES CON UN MUERTO



Una amiga mía tuvo mala relación con su papá y él murió hace poco. Ella me platicó que, ya para morir, el señor dijo enfrente de todos que él había vivido a su manera y lo mejor que pudo, que todo quiso hacerlo bien también con sus hijos; entonces mi amiga sintió ganas de echarle en cara sus errores pero se quedó con las ganas, debido a que él ya estaba muy débil y el médico les había dicho que  le quedaba poco tiempo. Ahora está arrepentida de haberse callado, piensa que no debió callarse. ¿Cómo puedo ayudarla?

OPINIÓN

Deseas ayudar a tu amiga. Muy loable, la quieres, pero ¿te lo ha pedido? Generalmente, las sugerencias no solicitadas se reciben mal, ¿demandó tu consejo? ¿O no es consejo lo que quieres brindarle, sino algo más, una presencia, una actitud fortalecedora de parte tuya? 

En ocasiones, la mejor ayuda que uno puede brindar es confiar en que la persona en cuestión cuenta con recursos suficientes para sobrevivir por sí misma. Utilizando una analogía, es mejor prestar dinero a alguien que lo necesita y además tiene buenos proyectos y capacidad de esfuerzo, que prestárselo a quien no tiene trabajo, es alcohólico, no pagaría y si siguiéramos prestándole nos arrastraría a su pobreza. Así que primera pregunta: ¿confías en que ella recibirá y aprovechará tu ayuda porque tiene recursos propios? Y en caso de afirmativo ¿permanecerías tú a salvo?

Pensemos que respondiste sí e insistes en ayudarla. ¿Por qué? ¿Para qué? Antes de que uno intente hacer nada a favor de otro, es bueno que analice el porqué de la necesidad de compartir una desgracia y unos sentimientos que no le pertenecen, no son de uno, y distinguirlos de los que sí lo son. Por ejemplo, son de uno el dolor de ver sufrir a alguien querido, el temor de que cambie de manera negativa, de perderlo porque se aísle, se vuelva intratable o nos arrastre sin querer a una patología. En tales casos, es bueno reconocer que al ayudar está uno ayudándose a sí mismo e intentando evitar una pérdida importante.

En la mayoría de las veces uno brinda ayuda para ayudarse a sí mismo, por ejemplo cuando un ser querido nos hace la vida pesada. Por supuesto que nos gustaría encontrar cómo “ayudarle” para no convivir con una persona amargada. 

También puede uno ayudar porque se identifica con el sufriente, ve que si sigue como va tendrá malos resultados y quisiera evitarle la mala experiencia que está preparándose para sí mismo. En el caso que planteas, que tu amiga se quedó con las ganas de hacerle reproches a su padre, ¿te identificas en algo? ¿Con ella o con el padre? Puedes saberlo sintiendo lo que te gustaría que sucediera.

Por otro lado están las creencias. Si tu amiga cree que sobrevivimos a la muerte y nos volvemos espíritu, entonces puede decirle a su padre lo que quiera en el momento que quiera, su espíritu la escucha. En cambio, si cree que muriendo dejamos de existir, su padre sólo es una imagen en su mente, igual que están sólo en su mente el coraje y el deseo de desahogo, y en su mente ella manda, es la dueña.

En la práctica de Constelaciones Familiares las personas “dialogan” con sus imágenes mentales de papá, mamá o quien sea. Algunas asienten a vivir con el dolor que les toca durante el tiempo que les lleve resignarse, y también se dan casos en que eligen prolongar su agonía evocando el pasado con ojos de culpa, de arrepentimiento o rencor. Y es cierto que siempre actuamos de la mejor manera que podemos en el momento, cada uno según lo que alcanza a comprender, también cuando nos equivocamos. Te deseo que elijas lo mejor.

“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com facebook.com/Psic-Ma-Dolores-Hernandez-Gonzalez



No hay comentarios:

Publicar un comentario