Bienvenido a mi blog. Soy mujer, divorciada, madre, abuela y también psicóloga. Deseo que encuentres algo que te guste.
lunes, 8 de marzo de 2021
DE FEMINISMO EN FEMINISMO
8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Por supuesto que me identifico con las mujeres y me alegra que nos festejemos, pero la buena memoria recuerda que no es un festejo sino un memorial luctuoso. Recordamos a las mujeres que entregaron sus vidas para que sus congéneres vivamos en plenitud. Gracias a ellas, de feminismo en feminismo, las mujeres de hoy gozamos de unos derechos que hace siglos eran inconcebibles, como votar, poseer propiedades o empresas y cuentas bancarias, asistir a la universidad, participar en política y tener igualdad ante la ley. ><.
Siempre han existido mujeres brillantes, pero fue hasta en la Revolución Francesa (1789) que se hizo evidente el hecho de que las mujeres no éramos consideradas humanas completas. Ellas, junto con ellos, habían luchado en la revolución que redactó la “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano” y proclamó libertad, igualdad y fraternidad para todos... ¡pero no nos incluyeron! Como si fuéramos menores de edad, debíamos estar sujetas al padre, marido o tutor. >< .
Aún no nacía el movimiento feminista, pero cuando algo emerge a la consciencia, la solución es cuestión de tiempo y de valor. ><.
Siguió una fiebre filosófica opuesta (aún perdura) que intenta justificar la idea de que las mujeres contradecimos nuestra propia naturaleza si pretendemos tener iguales facultades y derechos que un hombre. ><.
Hago un salto hasta la llamada Primera Ola Feminista: las Sufragistas. Las de Estados Unidos denunciaron que había poca diferencia entre los esclavos y las mujeres: unos y otras debían servir de por vida, sin derechos ni sueldo ni descansos, y se preguntaron: “¿Por qué los hombres nacen libres y las mujeres esclavas?”. Luego, en 1865, se concedió el voto a los esclavos, ¡pero a ninguna mujer blanca ni negra! ><.
Tampoco les iba mejor a las sufragistas europeas. Ellas querían lograr sus metas por la buena y consiguieron que un diputado, John Stuart Mill, llevara su propuesta ante el Parlamento Inglés. Obtuvieron solo burlas. Entonces dijeron: “Hechos, no palabras”, y organizaron boicots, sabotearon comercios y quemaron lugares públicos, a muchas las metieron a la cárcel y allí hicieron huelga de hambre. ¡Nada! ><.
Pero es por demás oponerse a la fuerza de la mujer; esperar e insistir son nuestras prerrogativas y no solo en “la dulce espera” sino en todo. El voto se concedió a las mujeres en Estados Unidos en 1920, en Inglaterra en 1928. ¿En México cuándo? En 1953. ><.
Segunda Ola Feminista. Años sesenta del siglo pasado. Se suponía que una vez logrados los derechos de educación, laborales y de autonomía financiera ya era todo, y no; las leyes ayudan pero no cambian las mentes. Las mujeres habíamos creído lo que se decía de nosotras: “no pueden”, “no saben”, “no deben”. Necesitábamos liberarnos a nosotras mismas, dejar de auto mutilarnos y de inmovilizarnos. Coco Chanel ayudó a través de la moda; desterró los corsés y las ropas pesadas que nos oprimían. Libertad de movimiento y de expresión. En lo intelectual, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Bety Friedman y muchas más cuestionaron a las mujeres de todos los tiempos sobre lo que pensaban de sí mismas y lo que enseñaban a sus hijas para considerarse femeninas. Necesitábamos dejar de ser cómplices de la dominación. Pero dicen que es doblemente difícil romper las cadenas cuando los que las llevan, las aman. Ahora en eso estamos, tratando de ser cada día más libres de prejuicios. ><.
Tercera Ola: Feminismo Radical. Surge también en Estados Unidos y también a finales de los sesenta del siglo pasado. Arremete contra “una estructura social y política que oprime las mentes de hombres y mujeres: el patriarcado”. Acuñó conceptos como “género”, “acoso sexual”, “violencia sexual” y tantos más que es imposible describirlos todos en este espacio. ><.
El mérito de esta Tercera Ola es que nos obliga a estudiar cuidadosamente cada una de sus múltiples propuestas y decidir si es conveniente aceptarla o no, porque ha sucedido en la Historia que grupos de poder se apropian de un movimiento, conservan el nombre y hacen de él una cosa muy distinta. Sucedió con el Liberalismo y el llamado Neo Liberalismo que solo aparentó ser lo mismo. ><.
No todas las propuestas del Feminismo Radical parecen provenir de abajo, de lo cotidiano, de la necesidad, sino haber sido tomadas como bandera positiva o negativa por diferentes grupos de poder. Las han politizado. ><.
Concluyendo: La fuerza de la mujer es incontenible y somos la mitad de la humanidad. Con nosotras es mejor colaborar y no pelear. Todas las veces que se nos ha dicho “ni caso, tengo cosas más importantes en qué pensar” ha sucedido algo catastrófico en cualquier nivel, por reducido que sea. Ponernos diques y dejarnos fuera en lugar de escucharnos, augura problemas enormes. ><.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com
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