Bienvenido a mi blog. Soy mujer, divorciada, madre, abuela y también psicóloga. Deseo que encuentres algo que te guste.
lunes, 19 de abril de 2021
EXCESO DE AUTOESTIMA
Este artículo es respuesta a la inquietud de una lectora acerca de que si el exceso de autoestima produce seres arrogantes y llega a ser dañino y patológico. He aquí mi opinión. ><.
La autoestima verdadera consiste en aproximarnos a nosotros mismos como a una puerta con actitud amorosa y no de juez, ni de domador, ni vengativa, sino de absoluta lealtad. Y preguntarnos: ¿qué hay detrás de esa puerta? ¿Me interesa saberlo? ><.
Para quienes no están acostumbrados a hacer frecuentes viajes a su interior, quizá la primera aproximación consista en observar su cuerpo físico. Es distinto mirarlo y decir: “Pero qué feas manos”, “ese horrible grano de la frente”; es distinto, digo, a fijarse en contemplar la enorme maravilla de un cuerpo funcionando en el que millones de células trabajan en armonía para lograr funciones como respirar, digerir el alimento, desechar los excedentes, trasladarse, percibir el mundo externo, sujetar objetos, pensar, hablar... La vida es un verdadero milagro, infinidad de amenazas pueden truncarla y nuestro organismo sigue ahí, haciendo lo que necesita para continuar vivo. ¿Quién podría despreciar ese orden maravilloso? ¿Acaso sería posible excederse en estimación? ¿Podría alguien sentirse arrogante por tomarse el pulso y comprobar que su corazón late? ><.
Ota aproximación a nosotros mismos podría ser un viaje a ese infinito mundo interior que somos cada uno. ¿Qué voy a encontrar ahí? Por supuesto que no puedo abarcarlo todo, excede a mi comprensión. Quizá me detenga en la primera estancia: la memoria, y contemple toda clase de recuerdos, bonitos y feos. Con los bonitos no hay problema; es un placer solazarme evocando aquella comida, aquel café compartido con alguien, aquel paseo, aquella vez que tuve un logro, aquella distinción de que fui objeto. ¿Siento estimación por esas experiencias? Por supuesto que sí. Eso es autoestima y nunca sobra. Pero no hay que confundirla con el deseo de que otros se sientan felices y orgullosos de mi historia. Los sentimientos que estaría reclamando no serían los míos sino de los demás; quiero que me tengan estimación. Esto no sería autoestima sino imagen social.><.
La autoestima es mía, de actitudes y sentimientos míos.><.
En la memoria también puedo encontrar recuerdos desagradables. Probablemente sienta dolor o incomodidad. ¿Por qué motivo siento eso? Por mi tendencia innata a apreciarme, mi deseo de ser perfecta y acertada en todo. Aquí es necesaria una distinción entre el narcisismo y la autoestima. ><.
Narcisismo es enamorarme de algo imaginario, que está en la imaginación, solo en la imaginación, pero no existe. Como cuando los enamorados ven perfecto al otro y se niegan a contemplarlo tal cual es, porque si descubrieran sus defectos dejarían de amarlo, igual puede suceder con uno mismo; que para amarse necesite imaginar que posee toda clase de cualidades. Luego, se hace la ilusión de que ama... a un ser inexistente. El narcisismo es ilusión, no autoestima verdadera ni aprecio por el ser de carne y hueso con cualidades y defectos que somos cada uno. ><.
La autoestima verdadera es capaz de aproximarse a todo lo que encuentra en uno mismo con una actitud de estimación. Si ve algo como no valioso, procura descubrir cuál es la función que desempeña para mejorarlo e integrarlo de la mejor manera posible; nunca para negarlo o rechazarlo. ><.
En mi opinión, es imposible tener un exceso de autoestima verdadera. En todo caso, el exceso sería del embustero narcisismo que nos hace creer que somos lo que no somos, y nos obliga a desechar zonas enteras de nuestra personalidad porque no son de su agrado.><.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario