Estoy asustada de mí misma y quisiera entender lo que me
pasa. Tengo 28 años, hace unos meses me enamoré de un hombre divorciado que es
mi jefe y deseaba mucho pasar un día juntos, fuera del trabajo, los dos solos.
Lo hicimos, yo tenía un curso en el D.F. y conseguí permiso de mis padres para
asistir, viajé dos días antes, mi jefe iba a ir conmigo, pero como mis papás me
acompañaron hasta verme tomar el autobús y yo no quería que supieran, él viajó solo
hasta Silao, allí abordó y nos fuimos juntos. La pasamos muy bien. Mi jefe
decía que era la primera vez que alguien se enamoraba de él, y yo era mi
primera vez de todo. En verdad la pasamos bien, hablamos de un proyecto que
realizaríamos juntos y que se está dando de maravilla. Aquí está lo raro, que
en cuanto regresamos y lo vi en el trabajo sentí un rechazo horrible, todavía
me pasa, él esta desconcertado con mi actitud, nos hablamos lo indispensable, no
sé cómo decirle que voy a abandonar el trabajo y el proyecto y a él, no lo
quiero volver a ver. ¿Por qué me pasa esto tan loco? Todavía me acuerdo cuánto
lo quería, que yo no estaba mintiendo y tampoco ahora quiero mentirle.
OPINIÓN
Así que estás asustada de que hayas tenido un cambio tan
dramático y te gustaría saber el por qué. A veces así nos pasa, nos
sorprendemos de nosotros mismos y precisamos recurrir tanto a nuestra
fuerza como a nuestro amor propio naturales, para poder entender lo que
ocurre. La fuerza nos hace sentir capaces de soportar lo que veamos; el amor
nos permite mirar los acontecimientos con benevolencia y no como jueces
vengativos, dispuestos a aplicar un severo castigo a lo que descubran. Antes de
seguir leyendo, cerciórate de que estás disponible y amorosa, respira hondo y
abrázate a ti misma. Di con palabras o mentalmente: “Me amo de todas maneras,
pase lo que pase y vea lo que vea”. ¿Ya? Entonces, continúa.
Ahora, todavía abrazándote, piensa en que todas las
respuestas están en tu interior. Puedes decirte: “Lo que tengo que saber ya lo sé, sólo necesito darme cuenta”. ¿Ya?
Continuemos.
Como las respuestas están en tu interior, ellas serán el
criterio para distinguir si la opinión que voy a expresarte tiene
resonancia en ti o no; es decir, si se acerca a lo que sientes o no.
Según yo, has sido una hija muy amada y protegida por
unos padres que tienen terror de que te pase algo que ellos considerarían malo,
se me ocurre como ejemplo, que llegaras a tener relaciones sexuales fuera del
matrimonio o que un hombre te rompiera el corazón. Lo imaginé porque no todos
acompañan a una hija de 28 años hasta verla tomar el autobús. Tampoco todas las
hijas hacen el esfuerzo que tú hiciste para protegerlos de una mala noticia: me
refiero a viajar y obligar a tu jefe a salir aparte para que no lo vieran. Hay
mucho amor en ti para tus papás, tanto, que estarías dispuesta a sacrificarte a
ti, a tu porvenir y a tus seres queridos, con tal de que ellos no sufran. Has
sido una hija amorosa.
Estás en edad de ser una mujer amorosa y responsable de
sí misma. Quién sabe qué sentirás si en
tu corazón les dices a tus papás: “Queridos papás, los amo mucho. Por favor,
denme su bendición si me comporto diferente y tomo decisiones, acertadas o
equivocadas. Crecer no significa que he dejado de quererlos”.
Si te hizo resonancia lo dicho, te sugiero busques ayuda
profesional que te acompañe en tu proceso de crecer y diferenciarte de tus
padres.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar
con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario