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lunes, 18 de enero de 2016

AUTOESTIMA



¿Sueles pensar que tu autoestima mejoraría si bajaras de peso (tuvieras una novia, consiguieras un título, quedaras embarazada, metieras un gol, tuvieras dinero…)? ¿O si los otros te trataran con amor (reconocieran tu valor, te invitaran a salir, fueran más corteses…)? Generalmente es al revés: primero aprende uno a amarse a sí mismo y después cuida eficazmente su peso, consigue una pareja adecuada, mejora su desempeño y enseña a los demás a tratarle con amabilidad.
 La autoestima es un amor que se genera y crece en el propio corazón y luego, cuando alcanza cierta talla, se manifiesta y hace evidente con hechos e interacciones.
“De la abundancia del corazón habla la boca”, o en mexicano: “Lo que en la olla está, en la cuchara sale”. La persona que ha cultivado su autoestima habla palabras amables y considera a sus semejantes tan merecedores de amor como ella lo es. Con frecuencia los otros, actuando como espejos, correspondan a su amabilidad con amabilidad y al respeto con respeto, aunque esto último no sea del todo exacto, porque también se ha de encontrar con interlocutores  que no tienen cultivada su propia autoestima o guardan graves conflictos en su corazón; por lo tanto, de lo que abundan, repartirán: desprecio, desconfianza, despecho, reproches injustos, ofensas, irritación, frustraciones, envidias, etc., etc. La persona con buena autoestima los escucha y no necesita enrolarse en una pelea ni demostrarles lo mal que están, mejor los deja que vivan como han elegido y ella se dedica a cuidar su propia paz y bienestar.
Dice otro refrán que “cada oveja con su pareja” y así sucede, los similares buscan a los similares para lo similar: los boxeadores localizan a adversarios con los cuales pelear; los políticos, a interesados en la política para formar un partido o hacer lo que suponen que se hace en política; los empresarios, a otros empresarios para establecer relaciones de negocios; los creyentes, a otros que profesen su misma fe y participen de los mismos ritos; los alcohólicos, a “cuates” que quieran salir de farra… también los conflictivos y los de autoestima pobre buscan a otros conflictivos y de autoestima pobre para enzarzarse en provocaciones, broncas, dramas, peleas y tragedias que parezcan de película; y los de autoestima cultivada buscan a otros de autoestima cultivada, a quienes les importe encontrar maneras cada vez más afables y placenteras de convivir con sus semejantes, para formar amistades, pareja o familia con ellos.
Mirando el tipo de personas que elegimos para relacionarnos y el tipo de interacciones que establecemos con ellas, cada uno de nosotros puede saber mucho acerca de cuánto ha desarrollado su autoestima y si ésta va mejorando o decayendo. En Clínica Pascua estamos preparando un taller de autoestima, todavía no está abierto al público, cuando lo esté les avisaré, por si alguno de los lectores se siente interesado en cultivar la suya.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , al teléfono 7 63 02 51 o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.


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