Hace un año me divorcié, fue difícil. Al principio me enfoqué a buscar una pareja para llenar el vacío que me dejó la relación anterior, pero hice un alto y mejor me ocupé de trabajar mi duelo. Fue muy doloroso el proceso, pero creo que estoy saliendo. Ahora siento que ya estoy preparado para iniciar otra relación.
¿Qué sugerencias me puedes dar para poder relacionarme con amistades y conocer una mujer e iniciar una relación? ¿Cómo debo empezar? Ya que estando casado siempre me enfoqué a mi familia y descuidé conocer personas, y siento que a mi edad es complicado, tengo 40 años y soy un poco tímido.
RESPUESTA
La respuesta clásica a tu pregunta sería: “Sal de tu soledad e inscríbete en un curso de lo que sea, un club, un partido político, un maratón, cualquier grupo, o ponle un collar a tu perro y sácalo a pasear, para que conozcas gente que conoce gente y puedas establecer contacto...”.
Repito que la anterior sería la respuesta usual y posiblemente la has practicado ya, pero tú sabes que no es suficiente estar dentro de una multitud para sentirse acompañado y llenar el vacío interior, ya que éste no puede ser llenado de cualquier manera. Si imaginamos la vida como un rompecabezas, sólo la pieza adecuada encaja en el hueco que falta. Hay mucho trabajo previo que hacer.
Lo primero es dejar de percibirte vacío y con un hueco qué necesita ser llenado. Las sensaciones de soledad y de carencia ahuyentan a la gente. Lo contrario es sentirte pleno y abundante. ¿De qué? De amor, experiencia y cosas qué ofrecer. ¿Cómo se logra esta plenitud?
En tu alma, necesitas reconciliarte con las mujeres. La primera y más importante es tu mamá, pues para ti, ella las representa a todas. Podrías, interiormente, inclinar tu cabeza ante su imagen y decirle: “Te honro, y en ti honro a todas las mujeres”. Esto significa que tal como ella sea o haya sido, la tomas en tu corazón para amarla. Con esta actitud, expulsarías cualquier resentimiento, rencor y exigencia y te llenarías de amor.
Aparte, en tu alma, necesitas reconciliarte con tu pareja anterior y todas las que hayas tenido. Son tu fuente de experiencia. Podrías visualizarlas y decir a cada una: “Gracias”. Con ello, estarías honrando lo que has vivido, en lugar de percibirlo como desgracia o causa de inseguridad, complejos o culpabilidad, y te percibirías rebosante de experiencias positivas que forman parte de tu riqueza. Una persona así, que irradia amor y sabiduría, es atractiva para cualquier ser humano, pues le permite sentir que es bienvenido y puede surtirse de todas las cosas bellas que guarda en el interior.
Te encuentras en el final de un capítulo de tu vida e inicio de otro. Tu pasado es tu capital, lo que te hace rico. Cuando hayas tomado con amor todo lo tuyo, estés pleno, y sepas compartir tu plenitud, sin darte cuenta estarás practicando lo que al principio llamé “respuesta clásica”, en un maravilloso y estimulante intercambio de bienes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario