¿Qué pasa cuando alguien sabe que su mamá le pintó el
cuerno a su papá y sospecha que un hermanito no es hijo de él?
RESPUESTA
¿Tu pregunta es hipotética? Voy a suponer que no y que se
trata de tu caso o de algún amiguito o amiguita tuyo. Por lo pronto, pueden
pasar dos cosas: que ese “alguien” esté en lo cierto, o equivocado. Sin embargo,
para la persona que sospecha lo que describes, da lo mismo que sea verdad o una
invención de su mente, sufrirá igual, porque ese pensamiento ya se instaló en
él, o ella.
¿Y qué le pasa? Lo primero es que se siente tremendamente
amenazado de perder a papá y mamá, de que su propio lugar deje de existir y de
que su medio ambiente más cercano se vuelva caótico. El hijo o hija pone en
duda su propia identidad, lo cual es aterrador. En otras palabras, se le puede
hacer un trauma, lo cual sucedería si el reto resultara superior a sus fuerzas.
¿Hay algo que se puede hacer para evitar, o para sanar,
un trauma como éste? Sí, muchas cosas.
De niña me gustaba leer historietas. En una de ellas
encontré una afirmación que se me quedó grabada en calidad de duda: que en
otras galaxias existían humanos tan adelantados que podían sanarse a sí mismos
con el poder del pensamiento. Con el
tiempo resultó que esta afirmación es verdadera, y que los humanos de ahora
podemos sanar de los traumas (o enfermar) teniendo determinados pensamientos;
esto es la base de la psicoterapia en cualquiera de sus formas. La persona a la
que se refiere tu pregunta necesita ayuda profesional, para que adquiera
pensamientos que la fortalezcan y la pongan en posibilidad de vivir una vida
satisfactoria, a pesar del “episodio traumático”. No puede salir por sí misma y
sería un error que dijera: “Yo lo hago”, o “yo me aguanto”, porque lo más
probable es que se sienta empujado o empujada a actuar, de acuerdo con lo que
siente. Y lo que siente está impregnado de coraje, deseos de acusar, de
destruir lo que le hiere y tantos más, cuando lo que subyace es un amor herido y amenazado.
En mi opinión, antes o durante la psicoterapia, esta
persona necesitaría hacer una o más constelaciones de su familia. En Constelaciones
Familiares podemos ver que el amor a la familia es siempre muy profundo, el más
profundo que podemos tener en esta tierra, pero circunstancias como la que
describes hacen olvidar lo anterior y “disfrazan” dicho amor como odio, rencor,
resentimiento, desconfianza y muchos otros sentimientos que enferman. Vemos que
un hijo jamás deja de ser el hijo de sus padres, aunque éstos murieran, se
alejaran o hicieran algo malo o incomprensible; que un hijo no puede resolver
los problemas de sus papás aunque lo intentara, y necesita mantenerse al margen,
sin adjudicarse una responsabilidad que no le corresponde.
Mientras este hijo o hija encuentra un buen terapeuta,
posiblemente le sea provechoso repetir en su interior: “Papá, mamá, yo soy su
hijo y jamás dejaré de serlo”.
Este viernes iniciaremos un diplomado en Constelaciones
Familiares para personas que desean acomodar sus vidas y vivir en el amor. Está
abierto a todo público.
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