lunes, 22 de octubre de 2012


RESONANCIA EN EL ALMA

Quiero destacar que me parece buena idea que su columna sea abierta e incluya teléfono y correo electrónico para comunicarse, de esta manera se establece un diálogo entre quien escribe y quienes leen; que presente vivencias, porque me parece un pleonasmo tratar de lo obvio si no tiene aplicación práctica, ¿y cómo replicar?; que personas con conocimiento académico para tratar temas, lo hagan; pero tener cómo responderles,  porque considero que es una obligación de los ciudadanos ser garantes de la libertad de expresión pacífica.  Mi sugerencia es que usted no se limite a escribir como una “Doctora Corazón”, sino que incluya las fuentes, de dónde saca lo que dice, cómo se relaciona con qué, estudios comparativos con otras partes del mundo, porque si queremos ser hombres integrales, necesitamos ver los continentes, qué sucede en ellos, en qué sitio estamos. Es como si me dicen: el SIT tiene excelencia, ¿comparado con qué? Por ejemplo, la arquidiócesis trata de cumplir en sacar adelante la pastoral de migrantes, y el día 30 va a venir a La Salle de León un líder que muchos conocen, el padre Solalinde, que dará una plática abierta al público, y un día antes habrá un evento. A él se le pregunta, porque conoce, no se cierran con sus ideas.

RESPUESTA

Agradezco tu colaboración; para mí es siempre satisfactorio que las personas quieran comunicarse y expresen sus pensamientos. Gracias también por tus palabras de aprecio por lo que escribo, y porque me llames “Doctora Corazón”. Esta expresión viene de un programa de radio de tiempos en que tal vez tú y yo no habíamos nacido; tuvo tanto éxito al introducir el sentimiento y la conducta entre los temas radiofónicos, que su nombre quedó incluido entre nuestras frases hechas o dichos con los que expresamos una idea más compleja, como cuando decimos “cantinflear” o “hacerle al jipie”. Gracias. De hecho, la intención de la columna es mantener una ventana abierta al público, y procuro responder a las solicitudes de la mejor manera que puedo. No siempre aparecen publicadas, en ocasiones solamente respondo por teléfono o por correo.

Respecto a incluir las fuentes que apoyan lo que afirmo y estudios comparativos, trataré de ser más explícita cuando los estoy citando, posiblemente han quedado poco evidenciados o como una mención no relevante; digo esto sin dejar de ser consciente de que todo lenguaje, no solamente el mío, tiene siempre un punto ciego, pues al intentar atraer la mirada del interlocutor hacia un tema específico, y lograrlo, se deja afuera algo más, que también forma parte del entorno. Dicho de otra forma, en cualquier intervención somos parciales, porque captar y expresar la totalidad, rebasa con mucho nuestras capacidades.

Ciertamente los humanos tenemos que aceptar la necesidad de reducirnos, de ubicarnos, porque nadie posee conocimiento sobre todos los temas; un político habla de política, un médico de medicina, y yo, al hablar de psicología, sólo intento llegar al alma de las personas y encontrar resonancia en ella, de manera que en el lector se dé una reconciliación interior consigo mismo y con su entorno, a fin de que conserve su armonía tanto en circunstancias que le gustan como en las que le desagradan. Nuevamente, gracias por tu aportación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario