viernes, 6 de enero de 2017

LOS REYES MAGOS



Este año, Melchor, Gaspar y Baltazar encontraron un país revuelto, con miedo, indignación y ganas de hacer algo contra el gasolinazo. Estoy segura que los mexicanos no escribimos a los Santos Reyes una cartita con peticiones; todos sabemos que al verdadero mago lo llevamos dentro.
Nuestro mago interior hace realidad aquello que somos capaces de pensar, de ahí la importancia de saber bien qué pensamos, pues tal será lo que recibiremos. Cada uno sabe cuáles son sus pensamientos y, por lo tanto, sus peticiones.
¿Pensamos en tener fuerza para resistir un infortunio que, prevemos, irá empeorando? Tendremos la fuerza, pero estaríamos apoyando lo que no queremos, que la situación se vuelva más mala.
¿Pensamos en resignación y hacernos más el ánimo? Nuestra pasividad se vería aumentada.
¿Pensamos en intrepidez y valentía para caminar caminos nuevos y distintos? Nuestra mente se abrirá e inventaremos formas y estructuras nuevas, así como maneras de implementarlas.
¿Pensamos en venganza y castigo para los culpables? No estaríamos pidiendo nada para nosotros. Se desataría una cacería de brujas y cuando las ha habido, son piezas menores las que “pagan el pato”, no los poderosos. Y en el improbable caso de que a los grandes les impusieran multas ultra-millonarias, nosotros no veríamos un peso.
Necesitamos pedir algo para nosotros. Saber si en la mente somos como niños cuyos papás les resuelven los problemas, o adultos encargados de su propio bienestar y de pensar pensamientos realizables. Sería un error pensar en los gobernantes como papás y que pidiéndoles, insistiendo y haciendo berrinche, accederán a lo que queremos. Ellos son sólo servidores públicos, con un encargo de servir y dar cuentas de su servicio; como tal deben ser tratados. Tampoco son enemigos a los cuales hay que insultar. Insultarlos de nada sirve y ninguno de nosotros obtiene ventaja alguna de que se les digan cosas desagradables.
Necesitamos pedir algo para nosotros. Pensar en lo que necesitamos ver realizado. Es momento de estar totalmente alertas y saber qué sí y qué no queremos pensar y hacer, porque la tentación está a la mano y cada equivocación se paga.
Necesitamos pedir para nosotros. O para los demás, siempre y cuando tengamos presente el refrán: EL QUE POR OTRO PIDE, POR SÍ ABOGA. Necesitamos tener claro en la mente lo que queremos lograr, esto lleva a la realización del pensamiento. Si un carpintero pensara: “Me gustaría hacer algo, no sé, una silla o una cama”, ciertamente no hará ninguna de las dos cosas, porque ninguna la tiene clara y definida. Antes de comenzar siquiera a comprar los materiales, debe tener en su mente una imagen del mueble que va a realizar, sus medidas, materiales y uso. Nosotros, antes de lanzarnos a la acción, necesitamos tener muy claro en la mente qué es con exactitud lo que queremos lograr, luego pensaríamos en los medios y sólo entonces nuestras acciones se verían coronadas con el éxito.
Bendiciones al mago que existe en el interior de cada mexicano para que se manifieste y haga maravillas.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , al teléfono 7 63 02 51 o en facebook.com/Psic-Ma-Dolores-Hernandez-Gonzalez


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