lunes, 19 de junio de 2017

PEDRO LA HACE Y JUAN LA PAGA



Este dicho popular asegura que no todas las consecuencias de las acciones de Pedro recaen sobre él mismo, sino que a veces otro, Juan, que no hizo nada, las recibe.
Equis le ocasiona un disgusto a Ye y Ye lo desquita con Zeta.
Una persona gana una fortuna y otra la hereda.
En tu colonia asaltan una casa y a ti no te roban nada, pero te sientes peor luego de enterarte de lo ocurrido. Tú no has hecho nada y nadie te lo ha hecho a ti, pero te ves afectado.
Las acciones de otros nos afectan directa o indirectamente, y a ellos las nuestras, porque todos estamos interconectados.
También nos influyen hechos pasados que no existen más, sólo en el recuerdo y a veces ni allí, porque lo que sucedió está olvidado.
¿Cómo puede influirnos un suceso pasado y olvidado? Por las interacciones.
Una bisabuela que muere joven o decide marcharse, dejando a su bebita sin mamá, ¿afecta a los bisnietos? Sí, e igual afecta a éstos la versión que se dé a esta hija sobre su madre, como “tu mamá era una santa” o “esa malvada”, pues ella después será la abuela que cuide al niño o niña que más tarde han de ser padre o madre de los bisnietos en cuestión.
Un bisabuelo también afecta. Imaginemos uno que se ve obligado a ir a la guerra y dejar atrás a su mujer e hijos, nunca regresa y no se sabe si muere o desaparece. La bisabuela llora y lo maldice, o llora y lo presenta a sus hijos como un héroe. Éstos sufren la ausencia sin ser culpables de nada, pero las circunstancias influyen su vida afectiva, económica, laboral… Cuando crecen y son padres y luego abuelos, sus experiencias pasan a sus descendientes como un filtro a través del cual deben verse los acontecimientos de la vida diaria, sin necesidad de que asocien sus sentimientos con lo ocurrido al bisabuelo, lo narren o siquiera lo recuerden.
Las versiones contadas o calladas de la historia de una familia forman las creencias familiares de cómo es el mundo en general, y en los casos anteriores de cómo son las madres y las mujeres, o cómo los padres y los hombres. ¿Son ciertas? Son sinceras.
¿Tiene culpa una bisnieta de lo que vivieron las mujeres que la enseñaron a ser mujer? ¿Y un bisnieto de lo que le inculcaron acerca de las mujeres? Por supuesto que no, ninguna culpa, ellos hicieron lo que debían hacer, adaptarse a su familia y saberse pertenecientes, pero…
No se necesitan grandes estudios para imaginar qué va a ocurrir, por ejemplo, con un hombre que es bisnieto de un hombre que abandonó o maltrató a su familia y nieto de un hombre que abandonó o maltrató a su familia e hijo de un hombre que abandonó o maltrató a su familia, ¿cuál es la probabilidad de que él abandone y maltrate a su familia? Muy alta. ¿Tiene la culpa de sentir impulsos de abandonar y maltratar a su familia? Culpa personal, no; responsabilidad, sí. ¿Haría bien o mal en acudir a un tratamiento psicológico, sabiendo que él no tiene la culpa de lo que siente? Haría bien, porque la inercia puede hacerlo cometer hechos dolorosos, de los cuales sí sería culpable.
Igual pero del lado positivo. Recibimos tantas cosas buenas de nuestros padres, abuelos,  bisabuelos, etc., que es imposible calcularlas. Conflictos solucionados, cambios de estilo de vida o de mentalidad que ellos tuvieron que inventar e implementar durante su existencia… Lo recibimos como equipaje familiar favorable y gratuito.
¿Crees que en los últimos cien años ha habido mejoras en la forma de vivir de las familias? ¿Crees que tus bisnietos deberán agradecerte transformaciones importantes que estás logrando durante tu vida? Yo creo que sí.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , al teléfono 7 63 02 51 o en facebook.com/Psic-Ma-Dolores-Hernandez-Gonzalez


No hay comentarios:

Publicar un comentario