Este dicho popular asegura que no todas las consecuencias de
las acciones de Pedro recaen sobre él mismo, sino que a veces otro, Juan, que
no hizo nada, las recibe.
Equis le ocasiona un disgusto a Ye y Ye lo desquita con
Zeta.
Una persona gana una fortuna y otra la hereda.
En tu colonia asaltan una casa y a ti no te roban nada,
pero te sientes peor luego de enterarte de lo ocurrido. Tú no has hecho nada y
nadie te lo ha hecho a ti, pero te ves afectado.
Las acciones de otros nos afectan directa o indirectamente,
y a ellos las nuestras, porque todos estamos interconectados.
También nos influyen hechos pasados que no existen más,
sólo en el recuerdo y a veces ni allí, porque lo que sucedió está olvidado.
¿Cómo puede influirnos un suceso pasado y olvidado? Por las
interacciones.
Una bisabuela que muere joven o decide marcharse, dejando a
su bebita sin mamá, ¿afecta a los bisnietos? Sí, e igual afecta a éstos la
versión que se dé a esta hija sobre su madre, como “tu mamá era una santa” o
“esa malvada”, pues ella después será la abuela que cuide al niño o niña que más
tarde han de ser padre o madre de los bisnietos en cuestión.
Un bisabuelo también afecta. Imaginemos uno que se ve
obligado a ir a la guerra y dejar atrás a su mujer e hijos, nunca regresa y no
se sabe si muere o desaparece. La bisabuela llora y lo maldice, o llora y lo
presenta a sus hijos como un héroe. Éstos sufren la ausencia sin ser culpables
de nada, pero las circunstancias influyen su vida afectiva, económica, laboral…
Cuando crecen y son padres y luego abuelos, sus experiencias pasan a sus
descendientes como un filtro a través del cual deben verse los acontecimientos de
la vida diaria, sin necesidad de que asocien sus sentimientos con lo ocurrido
al bisabuelo, lo narren o siquiera lo recuerden.
Las versiones contadas o calladas de la historia de una
familia forman las creencias familiares de cómo es el mundo en general, y en
los casos anteriores de cómo son las madres y las mujeres, o cómo los padres y
los hombres. ¿Son ciertas? Son sinceras.
¿Tiene culpa una bisnieta de lo que vivieron las mujeres
que la enseñaron a ser mujer? ¿Y un bisnieto de lo que le inculcaron acerca de
las mujeres? Por supuesto que no, ninguna culpa, ellos hicieron lo que debían
hacer, adaptarse a su familia y saberse pertenecientes, pero…
No se necesitan grandes estudios para imaginar qué va a
ocurrir, por ejemplo, con un hombre que es bisnieto de un hombre que abandonó o
maltrató a su familia y nieto de un hombre que abandonó o maltrató a su familia
e hijo de un hombre que abandonó o maltrató a su familia, ¿cuál es la
probabilidad de que él abandone y maltrate a su familia? Muy alta. ¿Tiene la
culpa de sentir impulsos de abandonar y maltratar a su familia? Culpa personal,
no; responsabilidad, sí. ¿Haría bien o mal en acudir a un tratamiento
psicológico, sabiendo que él no tiene la culpa de lo que siente? Haría bien,
porque la inercia puede hacerlo cometer hechos dolorosos, de los cuales sí
sería culpable.
Igual pero del lado positivo. Recibimos tantas cosas buenas
de nuestros padres, abuelos, bisabuelos,
etc., que es imposible calcularlas. Conflictos solucionados, cambios de estilo
de vida o de mentalidad que ellos tuvieron que inventar e implementar durante
su existencia… Lo recibimos como equipaje familiar favorable y gratuito.
¿Crees que en los últimos cien años ha habido mejoras en la
forma de vivir de las familias? ¿Crees que tus bisnietos deberán agradecerte
transformaciones importantes que estás logrando durante tu vida? Yo creo que
sí.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con
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