lunes, 23 de abril de 2018

EL BUEN USO DE UNA RIQUEZA


Tengo gastritis de puro enojón. Quisiera un tip o dos (no muchos, por favor) que me ayudaran a que me enoje un poco menos.

OPINIÓN

El “mal genio” es un tesoro visto con malos ojos. Es abundancia de energía. La energía lo mueve todo. ¿Sabías que en el mundo han ocurrido guerras para apoderarse de yacimientos petroleros, porque los hidrocarburos son energéticos? Por lo tanto, muy apreciados.

Igual que el petróleo crudo o en estado natural necesita un proceso de refinación para poder utilizarlo, también el “mal genio”. El primer paso en ambos es considerarlos riquezas y no lastres.  

En 2009, la empresa De Goyler & McNaughton, Netherland & Sewell y Ryder Scott certificó la existencia de un gran yacimiento petrolero en la región de Chicontepec, en el Estado de Veracruz, el cual colocaría a México dentro de los cuatro primeros países con mayor número de reservas petroleras en el mundo. ¿Sería mejor que nadie lo hubiera descubierto? ¿El descubrimiento merece ser considerado motivo de tristeza o de vergüenza? ¡Por supuesto que no! Igual el “mal genio”; lo que después se haga con estas riquezas, el uso que se les dé y las consecuencias posteriores, son otro tema.
De todo lo anterior obtenemos el primer “tip” de los dos que pides: mirar con amor la riqueza energética con que te dotó la naturaleza. 

Si cada vez que sientas que te estás convirtiendo en una bomba a punto de explotar, recuerdas que esa energía es tu riqueza, la experimentarás con satisfacción y tal vez orgullo. Es posible que pienses: “Soy rico”. “Tengo energía suficiente para lo que yo quiera”.

Podemos notar que se requiere de una gran inversión para explotar al máximo el yacimiento petrolero descubierto. Es verdad, y también la posesión de una gran energía emocional requiere de una gran inversión en tiempo y esfuerzo para convertirla en algo útil. Afortunadamente, los que la poseen jamás son perezosos; la misma energía los hace saltar del lecho y ponerse a hacer algo.

El petróleo crudo ya refinado tiene múltiples usos: combustibles, lubricantes, gases, perfumes, fertilizantes, plásticos, brea, parafinas, fibras, asfalto y un largo etcétera. Sería un desperdicio impensable utilizar, digamos, sólo la gasolina y desechar lo demás, así como un terrible problema de contaminación ¿qué hacer con lo desperdiciado? 

Igual sucede con el “mal genio”. Se presenta el torrente de energía y muchas personas tienen el hábito-programación de calificarla como enojo. No dicen tengo tristeza, contrariedad, problema, motivación, conflicto, incomodidad, oposición, molestia, peligro, rivalidad, desengaño, desánimo, obstáculo… ¡No! La llaman enojo o mal genio. Dicho en otras palabras, dejan su energía en estado “crudo”, o “sólo quieren gasolina, desperdiciando todas las demás posibilidades”.

Aquí va el segundo “tip”: ante la presencia de tu energía, preguntarte ¿qué quiero hacer con ella? ¿Calificarla como “mal genio”, según acostumbro, o saber de qué se trata, qué contiene?, ¿la haré fuente de destrucción o de construcción? Ella me da recursos para lo que sea: dominar personas, vencer obstáculos, disolver situaciones, ponerme en ventaja o en desventaja… ¿qué uso le daré?, ¿prefiero que sea mi bendición, o mi maldición?

“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com ,  o en facebook.com/Psic-Ma-Dolores-Hernandez-Gonzalez



No hay comentarios:

Publicar un comentario