Mostrando entradas con la etiqueta FANTASIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FANTASIA. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de octubre de 2016

CREAR ES GENERAR COSAS QUE NO EXISTEN



Los inventores crean artículos; los filósofos, ideas; todos los humanos, soluciones nuevas para la vida cotidiana.
Creamos porque nuestra mente tiene la facultad de formar imágenes en la fantasía, examinarlas y anticipar lo que ocurriría si introdujéramos tales o cuales cambios en ellas.
Todas las personas somos creativas por naturaleza. Si renunciáramos a aprovechar y hacernos cargo de esta facultad, ella seguiría creando sin nuestro consentimiento; hoy una cosa y mañana la opuesta, como en la bipolaridad, las imágenes infladas del ego, las depresiones, las psicosis con o sin alucinaciones y más ejemplos. También es creatividad el inventar problemas que no existen. En tal caso, dicha facultad nos hace más daño que servicio y no porque sea mala, sino porque está mal utilizada.
Un requisito indispensable para ser creativos generadores de soluciones, es darnos permiso de tener visiones nuevas y distintas. Alguien que sólo piensa y siente como le enseñaron a pensar y sentir, ahoga su facultad creativa y se convierte, sin darse cuenta, en una especie de robot que ya posee todas las instrucciones que debe ejecutar. Se limita a ejecutar lo aprendido. Quizás, a criticar el estado actual de las cosas. Tal vez localice un “chivo expiatorio” a quién culpar. Pero no inventa soluciones.
Mucho se ha hablado de la creatividad mexicana y estoy segura que existen grandes creativos en nuestro país; pero como sociedad, hoy por hoy, es más fácil encontrar individuos que piensan los pensamientos que les enseñaron sus padres, los maestros, la tele, los políticos o su propia pandilla. Ante el actual descontento social se denuncia o se encuentra a alguien a quién culpar o castigar. ¿Y las soluciones? ¿Existen ideas nuevas y distintas, o más bien se pretende obligar a que sirva aquello mismo que ha demostrado que no puede hacerlo?
Pondré un ejemplo: el IMSS. Para nadie es secreto que el IMSS no puede atender a la población de derechohabientes. Si éstos necesitan una cirugía, se les programa para semanas o meses después, tal vez cruzando los dedos para que no mueran antes. Hay hacinamiento en emergencias porque no alcanzan las camas para hospitalizar a los enfermos. Falta personal; médicos y enfermeras deben atender a un número exagerado de pacientes. Faltan medicamentos. Se rumorea que está en bancarrota. Hasta aquí, ¿alguna de mis palabras ha apuntado hacia soluciones? Ninguna; siguen en la etapa no creativa de pensar y sentir como piensan y sienten todos. Puede que yo crea que la denuncia ayuda, pero la denuncia ha demostrado que es poco menos que inútil; todo el mundo sabe lo que digo y con saberlo no se remedia nada.
Se necesitan ideas nuevas y creativas. Distintas. Que se aparten de lo conocido. Que aporten nuevas estructuras. Quizá médicos con poder económico y de conocimiento que ofrezcan una alternativa a la cual afiliarse. Un cambio en las leyes que permita que la seguridad social obligatoria no deba ejercerla sólo el estado, sino que permita a patrones y obreros elegir dónde reciben mejor atención… Las ideas para soluciones pueden multiplicarse.
Crear es generar cosas que no existen. Es inventar objetos, instituciones o métodos de atención que ahora parecen imposibles, pero que pueden ser posibles. Antes que se inventara la bombilla eléctrica, la gente usaba velas. Hoy ¿quién las utilizaría para leer? Las ideas creativas cambian al mundo.
 “Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , en facebook.com/Psic-Ma-Dolores-Hernandez-Gonzalez

lunes, 8 de febrero de 2016

SENTIMIENTOS Y RE-SENTIMIENTOS



La Afectividad es el color de la vida. Necesita de la inteligencia para que le imprima orden y armonía a sus tonalidades, hasta convertirla en una obra de arte.
Alguien que siente mucho y piensa poco es como una paleta de pintor que escurre colores en el piso, los muebles y todo lo que toca, su colorido no alcanza la belleza de un cuadro bien logrado que extasía a quienes lo contemplan; por el contrario, ocasiona bochornos, arrepentimientos, dolores y necesidad de pedir perdón. Algunas personas confunden este “embarramiento de colores” con la sensibilidad y dicen: “Es que yo soy muy sentida”, pero no es lo mismo: sensible es alguien capaz de percibir gran variedad de información a través de sus sentidos y ponerla en orden. A través de la inteligencia, por supuesto.
Quien piensa mucho y siente poco es frío, brillante, objetivo, calculador, rígido y tan exacto, severo e intransigente como una computadora. Sus razonamientos le pueden llevar a grandes éxitos materiales, a la elaboración de teorías científicas o idealistas, y también a un grave alejamiento de la realidad, porque al no atender al sentimiento, ignora la reacción interior y subjetiva que ofrecen los sentidos.
El sentimiento auténtico es lo que acabo de mencionar, una reacción interior y subjetiva ante un evento. Podemos compararlo a los fuegos pirotécnicos: se enciende, acelera y estalla en miles de chispas de color durante todo el tiempo que su material de combustión arde; una vez terminado éste, se desvanece. Así es auténtico. Por ejemplo, la alegría de una boda o el dolor ante la pérdida de un ser querido, quizá ardan con toda su fuerza unos meses, tal vez dos años, luego decaen y se convierten en recuerdos. A veces parece que no es así, que siguen ardiendo indefinidamente, pero en este caso se llaman re-sentimientos.
Un re-sentimiento es una reacción emocional y subjetiva ante un recuerdo. Ya no está ocurriendo afuera el evento que lo desencadena, lo enciende el estar rumiando algo que ya pasó y que la inteligencia no ha logrado acomodar en el tiempo que le corresponde. Tampoco lo deja que se vaya, sino que lo guarda en la memoria y lo “revive”, a base de fantasías.
Nunca es sano vivir sólo de recuerdos, el presente trae consigo su cúmulo de hechos que deben ser atendidos y ante los cuales surgen sentimientos nuevos, frescos, auténticos. Una pareja no permanece como tal con el recuerdo de cuánto se amaban al principio, necesitan generar amor nuevo cada día. Un sobreviviente a un ser amado que lo “revive” y pasados los años vuelve a sufrir una y otra vez el dolor de su pérdida, se condena a sí mismo a una muerte incompleta y prematura, cuando en realidad le toca vivir.
El re-sentimiento nos priva del presente. Estamos tan ocupados en re-sentir lo que ya pasó, que no miramos lo que está ocurriendo o lo teñimos de antemano con la falsedad del re-sentimiento. Cualquier reacción emocional, de cualquier clase, es como el alimento: por delicioso o repugnante que el bocado haya sido, debe ser digerido y dejado ir, sus efectos quedarán en nosotros como sangre, músculo, grasa o lo que corresponda. Sería desastroso que permaneciera siendo un bocado sin asimilar. Deseo a todos sentimientos nuevos y frescos.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , al teléfono 7 63 02 51 o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.









lunes, 20 de febrero de 2012

COMPETIR CON LA INTERNET

Tengo 23 años de casado. Hace unos tres años, por mera casualidad, topé en Internet con páginas del tipo bikinis y me quedé mirándolas, con tan mala suerte que me cachó mi esposa e hizo un problema muy grande. Ella es católica, de frecuentar los sacramentos, yo también, y no digo que haya estado bien lo que hice, pero no me la acabo. Le pedí perdón, y no se le olvida, nada más ve una imagen parecida en una revista o en la tele, comienza de nuevo a recordar que la decepcioné y le fallé. Ya involucró a los hijos y la situación sigue siendo muy bochornosa para mí. Recurrí a un sacerdote y me dijo que la llevara a hablar con él, pero ella se niega, no quiere sacerdotes ni terapeutas y entra en agitación por sus valores morales. Yo me siento culpable, me volví hipertenso y dejé de usar Internet, ya no sé qué más hacer.
RESPUESTA
Cualquier relación de 23 años posee una antigüedad que la hace valiosa; no es lo mismo que se presenten conflictos en una tan duradera, que en otra de reciente aparición. Seguramente han sobrevivido a otros conflictos aún más graves que el que me describes, porque durante más de dos décadas se les debieron presentar numerosas oportunidades para confirmar si desean vivir juntos. Esto por un lado. Por otro, se necesita sensibilidad para “leer” el mensaje que este “lenguaje” está comunicando.
Por lo que cuentas, puedo imaginar que tu esposa experimenta gran temor de perderte. ¿Qué pudo haber pensado? Quizá, que después de 23 años ella no tiene una imagen como la de las muchachitas que lucen su cuerpo en Internet, y tal vez nunca la tuvo, pues a ellas, además de ser jóvenes y perfectas, las ayudan con foto shop. Que su marido la está poniendo a competir una competencia perdida de antemano, ¡qué dolor y qué traición, ni que él se conservara eternamente joven! Que él busca esas imágenes para excitarse, porque ella ya no lo excita igual. Que a lo mejor él está buscando novedades, porque los hombres tienen una crisis después de los cuarenta y algunos comienzan a comportarse como adolescentes, aunque hagan el ridículo… y un millón de posibilidades más. La fantasía, cuando no se le da un jalón fuerte hacia la realidad, puede divagar como si se volviera loca.
Seguramente opinarás que ella hace mal en competir y pretender ganarles a estas figuras fabricadas a propósito para llamar la atención de los hombres, y tendrías razón, pero no podemos olvidar que cuando una mujer ama a un hombre, quisiera que él la viera como un dechado de perfección, aunque ella esté consciente que tal perfección no existe ni se la puede poseer. Si el conflicto ha durado tanto, y tu esposa se niega a ir con sacerdotes y terapeutas, quiere decir que su problema no es con éstos, sacerdotes y terapeutas, sino contigo; le hace falta que seas tú quien le asegure que la sigues amando tal como es, y que tu intención es vivir el resto de tu vida con ella.
Quizá quieras, en tu corazón y mentalmente mirándola a los ojos, decirle muchas veces algo como lo siguiente: “Siento lo sucedido. Me dolió que desconfiaras de mí y me condenaras. También me dolió, y mucho, que me desprestigiaras frente a nuestros hijos. Todavía sigue siendo importante para mí que me ames y me mires con buenos ojos. Por favor, tómame como soy, ámame, sujétame a ti, habla bien de mí con las demás personas y diles a nuestros hijos que yo soy su padre, el mejor padre que pueden tener, porque ningún otro puede ocupar mi lugar. Yo haré exactamente lo mismo contigo”. Y fíjate si puedes hacer exactamente lo mismo con ella, o si prefieres seguir resentido.