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lunes, 14 de enero de 2019

SOLEDAD ATERRADORA


Leí su artículo “Estar solo” y me doy cuenta que tengo gran temor a una soledad futura. Llevo dos divorcios y con mi pareja actual siento inseguridad. Me aterra que vaya yo a tener que estar buscando nuevamente porque no confío ni quiero confiarme en que no me pasará algo malo,  ni modo de pedir un examen de VIH cada mes y carezco de inclinación a ser célibe.

OPINIÓN

Tus palabras son tan convincentes que sólo puedo darte la razón. Dos divorcios y tu inseguridad actual apuntan a una soledad futura con búsquedas y con peligro de contraer alguna enfermedad. La lógica perfecta de tu razonamiento conduce a esa salida.  Tú sabes que los pensamientos y temores viven en la mente y de ahí saltan a la realidad. Siempre se cumplen. Te han conducido hasta donde estás y te conducirán a donde temes.

¿Serías capaz de explorar qué sucedería si giraras en U?

Girar en U significa alimentar otra clase de pensamientos y sentimientos, que conduzcan a otro sitio. 

Esto es un comienzo. Algo sencillo (y difícil en la práctica): preparar un recipiente para el amor.

Imagina el amor como si fuera lluvia y a la gente con diversas reacciones: mientras unos preparan cubetas, tinas o presas para conservar el agua, otros sacan sus paraguas y hacen lo que sea para no mojarse. Estos últimos serían los que temen al amor y no se dejan tocar por él. Se quedan “secos”, es decir, en soledad.

El recipiente para el amor se prepara aceptando que a uno lo “moje” y disponiéndose a permanecer mojado. Por ejemplo: podrías mirarte en el espejo, de preferencia sin ropa, y dirigir cumplidos y frases bonitas a cada parte de tu cuerpo. Luego observas qué sientes, si experimentas comodidad o vergüenza o te parece cursi ser objeto de tales atenciones. Dejarse mojar es que te parezca normal que una mente (en este caso la tuya) se relacione contigo y con tu cuerpo de esa manera amable, y no con pleito. 

Un paso más: decirte alabanzas por tus buenas cualidades. Igual, observas si puedes “soportar” este lenguaje amoroso. Te “mojas” cuando te gusta y no le opones el “impermeable” de rechazarlo pensando: “son falsas” o “no las utilizo”.

Pero todavía no está completo el recipiente.

Hasta después de haber logrado familiarizarte con los cumplidos, las frases bonitas y las alabanzas, puedes hablarle a tu imagen de tus defectos y agregar: “Te quiero tal como eres, de todas maneras, aun si no cambiaras nada”. Otra vez, observas qué sientes y si puedes creerlo. Esta es la parte más difícil; pero si tú mismo no crees en que es posible amarte con tus cualidades y defectos, tampoco lo creerás aunque otra persona te colmara de amor. Serías como un buzo que nadando en el océano sale seco, debido a su traje de protección tan elaborado.

La soledad aterradora es permanecer “seco”. El traje de buzo es cuando uno imagina lo peor, que nadie lo quiere y que no existe la persona adecuada para uno. 

Todos hemos tenido estos temores alguna vez, pero no todos les damos luz verde para que nos invadan. Se necesita mucha insistencia en pensamientos nocivos para uno convencerse de que entre los 7 000 000 000 de personas que existen en el planeta, ninguna le sirve ni lo va a querer bien. 

“Siempre hay un roto para un descosido”, pero el roto y el descosido han de estar disponibles para quererse en el estado en que están. De lo contrario, en lugar de alegrarse por la presencia y disponibilidad del otro, se dedican a señalar la rotura o el defecto y a exigir que sean reparados. Y no duran; pronto se cansan de pelear, exigir y desilusionarse al ver que nada cambia, a pesar de tanto esfuerzo. 

En suma: el recipiente para el amor es lograr uno amarse tal como es, y luego, casi sin darse uno cuenta, ama a los otros tal como son. ¡Eso sí que es maravilloso! Y es el inicio de un proceso.

“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com





lunes, 18 de junio de 2012

SÉ TÚ MISMA

Escucho con frecuencia la frase: “Sé tú misma”, y también: “cambia y sé otra persona mejor”, para mí se contradicen. Si por favor hablara algo sobre esto. Gracias.

RESPUESTA

Ser tú misma significa tomarte a ti y a tus circunstancias como referencia, en lugar de vivir pendiente de las opiniones ajenas acerca de cómo deberías ser. Es no sólo aceptarte, sino amarte, con defectos y virtudes, parecido a mirarte en el espejo con simpatía y luego ir al salón de belleza a mejorar tu imagen o aplicarte en alguna actividad que haga fecundos tus recursos. Serías la misma persona, tú, pero cultivada.

Tú, como cada otra persona, eres única, puesto que es imposible que se repita la totalidad de circunstancias que conforman a cada una y las hacen ser lo que son. Mencionaré sólo algunas básicas, que no cambian:

1.   El cuerpo que te tocó habitar. Si bien tú no eres solamente cuerpo, él es tu herramienta para estar aquí. Es el tuyo. Ser tú misma es tomarlo tal como es, amarlo y utilizarlo, también si te hubiera tocado en suerte uno que duele, está contrahecho o tiene alguna discapacidad. Ser tú misma es tratarlo con gentileza, siempre, y decirle que lo amas.

2.   La fecha de tu nacimiento. Ser tú misma es vivir de acuerdo con tu edad. No serías tú misma si teniendo veinticinco años te comportaras como de ocho o sesenta, ni si dijeras: debí haber nacido en otro siglo y no en éste. Tampoco serías tú misma si en cada cumpleaños cayeras en depresión, en lugar de festejar que sigues con vida. Quitarte o agregarte edad es como confesar: me amaría un poco más si tuviera los años que digo, no los que tengo.

3.   Los padres de quienes naciste. Cada uno de ellos aportó el 50% de tu herencia biopsicosocial. De la misma manera que se toma al cuerpo con amor, tal como es, todas tus herencias necesitan ser amadas. Cuando eres tú misma las aceptas en su totalidad, puesto que te constituyen y conforman, y las tomas de la misma manera como se toma una estafeta y se corre con ella para llevarla lo más adelante que se puede y luego se entrega, a la siguiente generación.

4.   El lugar donde naciste. Señala a cuál cultura perteneces. Ser tú misma consiste en tomar tu época como tuya y tus pensamientos de origen social como tu responsabilidad. Sabemos que no todo lo que nos inculcaron merece sobrevivir; sin embargo, a la hora de seleccionar los pensamientos que se quedan y los que se van, solamente tú estás a cargo. Ser tú misma te permitirá juzgar si una creencia o costumbre te beneficia a ti y a los tuyos, o si debes renunciar a ella aun si te duele soltarla, o si hacerlo atrae críticas o sospechas sobre ti. Y siempre lo harás con amor, sin reprocharle nada, porque nadie puede saber si uno de los motivos para que nacieras fue que tú rompieras algún paradigma, en beneficio de no sabemos quiénes.

5.   Los hechos que has vivido y los que te faltan por vivir. Tú eres también tu historia. Ninguno de los episodios en que has participado merece la exclusión. Ser tú misma consiste en tomar tu biografía completa como un proceso en el cual te has esculpido día con día, cuyo resultado es lo que eres hoy y mañana cambiará, porque habrás dado unos cincelazos más.