Bienvenido a mi blog. Soy mujer, divorciada, madre, abuela y también psicóloga. Deseo que encuentres algo que te guste.
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lunes, 4 de enero de 2021
DECEPCIÓN EN EL DÍA DE REYES
Cursaba sexto de primaria cuando me enteré de que los Santos Reyes no eran tres sino dos. Además, demasiado cotidianos; es decir, conocidos, de carne y hueso y en ocasiones irritables. ¡Oh tremenda desilusión! No solo me habían engañado sino que la realidad daba al traste con el mundo encantador y fantasioso que me había permitido imaginar situaciones espectaculares, objetos fabricados en el cielo, llegados a mis manos de manera milagrosa. La fantasía infantil podía tomar caminos y formas de lo más abigarradas. Pero ya las tres estrellas brillando en la noche no anunciarían la visita de los amados Reyes Magos y, ante mis ojos, toda la parafernalia que rodeaba aquel misterio se volvió estúpida. - .
Afortunadamente, cuando uno es niño, pone mayor atención a lo inmediato y unos juguetes que ahí están invitan a utilizarlos y olvidar la decepción. - .
Transcurridos los años me he dado cuenta de que similares experiencias de decepción son más frecuentes de lo que creía. Y todas las veces cuesta el mismo trabajo soltar la fantasía y poner los pies en la tierra. “Me dieron estos tenis pero los quería de marca”, “que mi mamá no vaya a la escuela y sepan cómo viste”, “Quiero de novia a Selena Gómez”, “mi novio no le llega a mi amor de la preparatoria que me dejó y al que no he olvidado”, son fantasías no realizadas que estorban el disfrute de lo actual e impiden tomar lo que la vida ofrece. - .
Igual que el niño sufre y se niega a reconocer lo valioso que tiene a la mano (dos seres de carne y hueso que le hacen regalos por amor y gozan de verlo contento) así puede uno de joven y de adulto rebelarse ante la necesidad de distinguir lo real de lo fantasioso. - .
A todos nos acaba de suceder una decepción similar con la pandemia y el confinamiento. La vida en 2020 no fue como la esperábamos. Sin embargo, es vida. Estamos vivos, respirando. El vivir, por muy cotidiano que sea, sigue siendo un verdadero milagro; podríamos no haber cruzado la línea entre 2020 y 2021 y aquí estamos. - .
Así como es bueno que el niño dé las gracias por los regalos recibidos, igual para nosotros agradecer lo que tenemos. Podríamos hacer una lista y no acabaríamos: personas, lugares, experiencias, oportunidades de experimentar amor, alegría, salud, creatividad, y cosas: una casa, energía eléctrica, gas, agua en la regadera y el grifo, comida, ropa, supermercados bien surtidos, Internet, teléfono celular, medios de transporte... Cuando uno pone más atención a lo que tiene que a lo que le hace falta, cambia su ánimo de taciturno a sonriente. Y si además lo agradece, se siente favorecido. - .
La falta de gratitud y las quejas no ocasionan regocijo. La gratitud produce más cosas por las cuales estar agradecidos, aumenta la abundancia y hace que desaparezca la creencia en la escasez. - .
Deseo a todos un feliz día de Reyes colmado de regalos, sobre todo de los que nos hacen mirar la vida de manera amable. - .
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com
martes, 23 de diciembre de 2014
HERMOSA NAVIDAD
¿Puedes recordar cuál fue la Navidad más hermosa y feliz
de tu vida?, ¿las emociones que sentías?, ¿con quiénes estabas?, ¿qué
estuvieron haciendo? Una Navidad feliz es un bello recuerdo que puedes evocar y
volver a experimentar. Nuestra parte consciente sí sabe distinguir entre realidades,
recuerdos y fantasías, pero el inconsciente no; por lo tanto, si logras revivir
aquella experiencia luminosa, vuelves a producir las deseadas endorfinas que causan
las sensaciones de dicha.
Tal vez no hayas tenido una Navidad memorable; entonces,
sería muy bueno que te inventaras una: a solas, imaginando detalles que nunca
existieron como si hubieran sucedido, sacando de tu corazón los mejores
sentimientos, expresándolos a las personas a quienes te habría gustado tener
oportunidad de expresarlos, mirando la alegría que les ocasionan tus palabras y
gestos, los rostros cariñosos y felices que corresponden a tu cariño,
escuchando sus frases de buenos deseos, percibiendo la ternura con que se
dirigen a ti, experimentando su amabilidad… Si lograras vivir mentalmente tu
fantasía al grado que te emocionaras, tu cuerpo segregaría endorfinas y tu
subconsciente almacenaría la experiencia con el mismo beneficio que si
realmente hubiera sucedido. ¿Sabes que las personas con muchas endorfinas
tienen mayor capacidad para ser felices y ver la vida de colores luminosos?
En la vida real, están por llegar Navidad y Año Nuevo,
excelentes oportunidades para que te inventes unas fiestas increíblemente
hermosas. Igual que en una fantasía, donde no es necesario que la gente quiera
ser amable y feliz, también puedes decidir que por dos noches no existen en ti
maldades, amarguras, resentimientos o rencores, ni tu felicidad depende de que
otros te den permiso para experimentarla. Si determinas que las pasarás muy
bien, así será, a condición de que te des permiso para ser libre; es decir, que
en tus acciones y actitudes mandes y gobiernes tú, y a nada ni nadie le otorgues
poder suficiente para que te saque de la trayectoria que decretaste.
Deseo para todos los lectores la alegría de tener una
Navidad memorable por hermosa, y que el nuevo año que está por iniciar les
traiga abundantes experiencias de dicha y satisfacción. Gracias por haber leído
mis artículos durante el 2014, y gracias al Periódico a.m. por habernos puesto
en contacto. Y en este 2015, no olviden comprar mi nuevo libro “El que se fue a
la villa”, ya está a la venta en las librerías.
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