Tengo una niña de 12 años y otra de 4. Me casé muy joven, a los 18 años,
pero ahora me pasa algo raro, una sensación rara con mi hija de 12 años. La
llamo rara porque siento rechazo hacia ella y no sé por qué.....recuerdo que
siempre que me soñaba que tenía hijos, en mis sueños me los imaginaba hasta los
2 o 3 años, no más grandes. Cuando me soñaba con hijos más grandes y
despertaba, sentía esa sensación de rechazo que ahora me pasa con mi hija. No
quiero que mi niña sienta que su madre no la quiere, por favor ayúdeme a tratar
de entender este sentimiento, ya que solo me pasa con ella, con mi otra niña
pequeña, no. No sé si sea algo que yo cargo desde niña o qué pasa, ojalá me
pudiera contestar, me siento desesperada.
OPINIÓN
Antes que nada, necesitas serenarte. Cuando se pierde la serenidad, una
sigue dándole cuerda a los pensamientos y forma monstruos en la mente, igual que
los niños cuando se convencen de que en el closet hay uno; por más que los
papás intentan convencerlos de que no es así, ellos continúan sintiéndose en
peligro. Serena, pues, para que puedas seguir leyendo.
Dices que tu hija tiene doce años (posiblemente ya tuvo su regla o esté
próxima. Lo menciono porque no sé si ya es adolescente) y que te sorprende
sentir rechazo hacia ella. Cuentas que cuando te soñabas con hijos pequeños no
había problema, pero si los soñabas grandes entonces sí, y te despertabas con
un rechazo parecido al que sientes ahora. Agregas que no quieres que tu hija
sienta que su madre no la quiere.
Yo creo que sí quieres a tu hija. Si no la quisieras, ni estarías
haciendo esta pregunta ni te sentirías desesperada; te daría igual si ella se
diera cuenta o no, o habrías inventado mil argumentos de mala conducta de ella
para justificar tu desamor, así que no es tu cariño de madre lo que está en
duda.
Abordemos el rechazo. Aunque puede haber numerosas causas para este tipo
de sentimientos, comenzaré con la que tus sueños parecen sugerir: prefieres lidiar
con hijos pequeños y no con grandes; chiquitos te parecen más fáciles de
cuidar, preferirías que no crecieran. Conocí a una señora que tenía temores
parecidos, y un día dijo: “Quisiera que mis hijos se quedaran como están, pero
de esta edad, yo para qué quiero enanos”.
Muchos padres quisieran proteger a sus vástagos de todo dolor, como si
fuera posible, y sufren pensando en lo que sus hijos deberán vivir cuando
crezcan. Algunos además se asustan. Otros, aparte de sufrir y asustarse,
pasan al extremo de sentir rechazo por ellos y toda la juventud, su ropa,
música, lenguaje, juegos, aspiraciones, costumbres… todo.
Como dije más arriba, puede haber multitud de causas para que se
presenten sentimientos como los que tú estás sufriendo. Mi recomendación es que
hagas una Constelación Familiar sobre la relación con tu hija, ahí puedes ver
mucho. Después de constelar, lo más probable es que requieras ayuda
profesional. Para algunas personas es suficiente con ver lo que ocurre y tomar
las decisiones pertinentes; para otras, la decisión pertinente es acudir a
terapia y enfocarse en lo que vieron.
Deseo que mientras tanto utilices todos los recursos de que dispongas
para serenarte, porque la imaginación es muy traviesa y puede jugarnos malas
pasadas. No dejes para después el atenderte, el asunto puede seguir creciendo.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar
con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario