lunes, 13 de junio de 2016

RECHAZO A MI HIJA



Tengo una niña de 12 años y otra de 4. Me casé muy joven, a los 18 años, pero ahora me pasa algo raro, una sensación rara con mi hija de 12 años. La llamo rara porque siento rechazo hacia ella y no sé por qué.....recuerdo que siempre que me soñaba que tenía hijos, en mis sueños me los imaginaba hasta los 2 o 3 años, no más grandes. Cuando me soñaba con hijos más grandes y despertaba, sentía esa sensación de rechazo que ahora me pasa con mi hija. No quiero que mi niña sienta que su madre no la quiere, por favor ayúdeme a tratar de entender este sentimiento, ya que solo me pasa con ella, con mi otra niña pequeña, no. No sé si sea algo que yo cargo desde niña o qué pasa, ojalá me pudiera contestar, me siento desesperada.
OPINIÓN
Antes que nada, necesitas serenarte. Cuando se pierde la serenidad, una sigue dándole cuerda a los pensamientos y forma monstruos en la mente, igual que los niños cuando se convencen de que en el closet hay uno; por más que los papás intentan convencerlos de que no es así, ellos continúan sintiéndose en peligro. Serena, pues, para que puedas seguir leyendo.
Dices que tu hija tiene doce años (posiblemente ya tuvo su regla o esté próxima. Lo menciono porque no sé si ya es adolescente) y que te sorprende sentir rechazo hacia ella. Cuentas que cuando te soñabas con hijos pequeños no había problema, pero si los soñabas grandes entonces sí, y te despertabas con un rechazo parecido al que sientes ahora. Agregas que no quieres que tu hija sienta que su madre no la quiere.
Yo creo que sí quieres a tu hija. Si no la quisieras, ni estarías haciendo esta pregunta ni te sentirías desesperada; te daría igual si ella se diera cuenta o no, o habrías inventado mil argumentos de mala conducta de ella para justificar tu desamor, así que no es tu cariño de madre lo que está en duda.
Abordemos el rechazo. Aunque puede haber numerosas causas para este tipo de sentimientos, comenzaré con la que tus sueños parecen sugerir: prefieres lidiar con hijos pequeños y no con grandes; chiquitos te parecen más fáciles de cuidar, preferirías que no crecieran. Conocí a una señora que tenía temores parecidos, y un día dijo: “Quisiera que mis hijos se quedaran como están, pero de esta edad, yo para qué quiero enanos”.
Muchos padres quisieran proteger a sus vástagos de todo dolor, como si fuera posible, y sufren pensando en lo que sus hijos deberán vivir cuando crezcan. Algunos además se asustan. Otros, aparte  de sufrir y asustarse, pasan al extremo de sentir rechazo por ellos y toda la juventud, su ropa, música, lenguaje, juegos, aspiraciones, costumbres… todo.   
Como dije más arriba, puede haber multitud de causas para que se presenten sentimientos como los que tú estás sufriendo. Mi recomendación es que hagas una Constelación Familiar sobre la relación con tu hija, ahí puedes ver mucho. Después de constelar, lo más probable es que requieras ayuda profesional. Para algunas personas es suficiente con ver lo que ocurre y tomar las decisiones pertinentes; para otras, la decisión pertinente es acudir a terapia y enfocarse en lo que vieron.
Deseo que mientras tanto utilices todos los recursos de que dispongas para serenarte, porque la imaginación es muy traviesa y puede jugarnos malas pasadas. No dejes para después el atenderte, el asunto puede seguir creciendo.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.



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