Una idea que es nueva y eficaz rinde muchos frutos buenos.
Hoy me referiré a una que considero brillante y me tiene gratamente
sorprendida: la iniciativa de hacer participar a los colonos en la seguridad de
mi colonia, La Martinica.
Yo recibí la invitación por parte de conocidos a unirme a
un grupo de WhatsApp llamado Seguridad Martinica. Así lo hice. Era obvio que la
idea tenía ya cierto tiempo en marcha.
A través de los mensajes recibimos instrucciones
precisas, como: “Por favor reporten si algo les es sospechoso. Primero, caseta
763 32 07, segundo al 911 y tercero hagan del conocimiento en este whats. En
ese orden.”
Los vecinos observamos las calles y otras casas cuidando
unos de los otros. Hubo una ocasión en que alguien extraño comenzó a robar
medidores de la luz y se hizo el reporte. En unos minutos estaba presente
alguno de los coordinadores tomando fotografías y advirtiéndonos. Dejaron de
suceder los robos de medidores.
Un hombre robó un celular a una mujer y los vecinos, en
colaboración con la policía, lo detuvieron.
Los reportes son frecuentes: “Un tipo estaba caminando
por el malecón y se sentó a mirar hacia la calle San Fernando”, “Hay un auto
negro verde oscuro con placas tal y tal estacionado en la calle Tal”, “Esta es
la fotografía del hombre que robaba baterías”…
A las personas que permanecen estacionadas o inactivas en
la calle, se les pide que se identifiquen. Sucedió que yo invité a mi hermano a
comer y él, que es muy puntual, llegó con 15 minutos de anticipación a mi
domicilio. No quiso llamar enseguida, pues todavía no era la hora acordada, y
permaneció en su auto revisando papeles y hablando por teléfono. Al poco rato,
un policía le preguntó qué hacía y le pidió que se identificara, lo cual hizo y
después me contó el incidente.
Quizá alguien pueda pensar que lo anterior es una
molestia, pero en realidad tranquiliza saber que los vecinos también están
pendientes como yo de que en la colonia no pasen cosas malas, que no haya nadie
observando y estudiando los movimientos de los habitantes para después hacerles
algún daño, y que contamos con un número de Whats para nuestros reportes. Más
tranquilizador aún es comprobar que los coordinadores, doctora Illeana y
licenciado René, responden a cualquier hora y están en contacto con la policía.
Muchas gracias a ambos y un reconocimiento a su generosa labor.
Otro resultado que he observado es que los vecinos nos
dirigimos a los policías con un respeto y agradecimiento que no eran
acostumbrados. Con frecuencia, los mensajes dicen: “Gracias, oficial”, “gracias
oficial y buenas noches”.
¿Por qué considero esta idea nueva y eficaz? Nueva,
porque implica actividad. Ni de lejos se parece a la actitud pasiva de esperar
que el gobierno o alguien más venga a resolver los problemas de la colonia,
sino que involucra a los vecinos para que cuidemos de nosotros mismos, unos con
otros. Nueva, porque en lugar de criticar y buscar culpables, vecinos se
disponen a ponerse al servicio de otros vecinos y ayudan a que todos vivamos
más tranquilos. Nueva, porque nos pone a unos en contacto con los otros, en
contra de la actual tendencia de no conocer a los que viven en la misma calle.
Nueva, porque no se critica ni rechaza los servicios de los policías, sino que
se colabora con ellos.
Es poco probable que alguien piense que con esto hemos
vencido a la delincuencia, pero si logramos disminuir el número y frecuencia de
los atracos, los resultados pueden considerarse muy positivos. Nuevamente
gracias y felicitaciones a quienes corresponde, por esta magnífica idea.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar
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