Me agrada
mucho la petición de que hable del significado de los sueños, experiencias que
vivimos dormidos y al despertar nos intrigan, sorprenden e incluso llegan a
asustarnos. Abrimos los ojos y decimos: ¡Qué horror, menos mal, sólo es un
sueño!, o: ¡Lástima, era un sueño, hubiera querido que fuera realidad!
Los sueños
nos cuentan historias de un modo tan vívido que, mientras dormimos, las creemos
reales. Tienen en común con el lenguaje el uso de los símbolos. Estamos tan
acostumbrados a utilizar símbolos que ya no lo notamos.
Ejemplo de
símbolo: decimos “mesa” y en general no nos detenemos a pensar que las letras
m, e, s, a, no guardan relación con la plataforma de patas a la que nos estamos
refiriendo. En algún momento de la historia hubo un convenio acerca de poner
dichas letras en ese orden y darle el significado que hoy le damos.
En los sueños
no hay convenios de que tal imagen significa tal o cual cosa; nuestro
inconsciente elige los simbolismos de manera personal. Sin embargo, siendo
nosotros tan semejantes con nuestros semejantes, no es de extrañar que los
sueños expresen experiencias parecidas en las personas, con símbolos distintos.
¿Es difícil encontrar algo en común en clavar un cuchillo en un pan, arar la
tierra, meter la llave en una cerradura, y una relación sexual?
Las palabras
son símbolos; las imágenes de los sueños, también.
Usamos las
palabras para pensar y comunicarnos con nuestros semejantes, y las imágenes de
los sueños para pensar y comunicarnos con nosotros mismos.
Un sueño es
un proceso de pensar y un mensaje que el inconsciente envía a la consciencia
para comunicarle algo. No lo manda en español ni en ruso, sino en imágenes
concatenadas a través de una historia.
Las imágenes
no necesariamente representan lo mismo que en la vida diaria; que alguien sueñe
a la madre o a la novia no quiere decir que el sueño se refiere a ellas, sino a
algo que ellas significan para el soñador: ¿amor?, ¿protección?, ¿tiranía?,
¿seguridad?, ¿ternura?, ¿deber?, ¿otra cosa?
Un método
recomendado por la Gestalt consiste en anotar cada uno de los elementos del
sueño. “Soñé que cocinaba una comida de apariencia apetitosa para mis hijos y
ellos la comían, pero yo sabía que estaba podrida y les iba a hacer mal”. ¿Qué
y quienes estaban en el sueño? Elementos o símbolos: una comida, hijos, yo.
Luego de
anotados, hacer hablar a cada uno en primera persona y escribir lo que digan:
“Soy una comida apetitosa que hago daño. Mi apariencia y contenido no se
corresponden, son distintos y opuestos”. “Soy los hijos, necesitamos de mamá y
confiamos en ella para que nos nutra”. “Yo soy mamá, cocino y nutro, me
esfuerzo porque mi comida salga bien y se vea bien, pero no quiero desechar lo
podrido y dañino, mejor lo pongo presentable”.
Terminado lo
anterior, el soñante admite que el sueño es suyo y los símbolos utilizados,
también. Cada elemento lo representa a él. Lee todo lo que dijeron los
elementos del sueño como referentes a él mismo, ése es el mensaje que le manda
el subconsciente.
Me despido
deseando dulces sueños a todos.
“Psicología”
es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o
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