Mostrando entradas con la etiqueta HERMANO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HERMANO. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de febrero de 2013

CONSTELAR POR ALGUIEN MÁS


¿Puedo hacer una constelación por un hermano mío que la necesita? Ha cambiado mucho, anda como perdido y se volvió agresivo. ¿Le serviría que yo constelara por él?

RESPUESTA

Veo que amas a tu hermano, te preocupa y duele que esté pasando por una mala racha y quisieras ayudarlo. Tienes tu mirada puesta en él. Y te pregunto: ¿cuál sería tu intención al constelar en su favor?, ¿hacer acomodos en la familia de manera que puedan apoyarlo eficazmente?, ¿ubicarte tú misma?, ¿tomar sobre ti la responsabilidad de tu hermano?

Constelaciones trabaja con los Órdenes del amor, concepto que abarca, entre otros, que cada persona tiene su propio lugar dentro del sistema, y es la responsable de vivir el destino que dicho lugar le depara. Esto significa que las responsabilidades y cargas de un miembro no debe tomarlas otro, y si lo hace, afecta gravemente el orden de todo el sistema. En una analogía burda, imaginemos a una familia como un automóvil en el que cada miembro desempeña una función; uno es el neumático, otro el volante y otro más, la batería. Por afinidad en la forma y por la interacción, posiblemente el neumático y el volante se experimenten más cercanos entre sí que con la batería. Ahora imaginemos que en algún momento el neumático se convence de que el volante necesita ayuda y acude a dársela poniéndose en su lugar; no solamente dejaría cojo al vehículo, sino que le sería imposible desempeñar eficazmente la función de engranar con las demás partes y dirigir. Al ocupar un sitio que no es el suyo, de inmediato impide el buen funcionamiento de todo el sistema.

En Constelaciones es muy claro quién puede sentarse en el sitio de consultante y quién no. Un miembro de la familia puede constelar a ésta como miembro; unos padres, al hijo; un directivo de empresa, a la misma; pero no un igual a otro igual, un hijo a sus padres ni un inferior al superior. Si el igual consultara por otro igual, estaría ocupando el lugar de los padres del referido. Falta de orden. Un hijo que deseara solucionar que su papá es alcohólico, estaría ubicándose como su propio abuelo. Falta de orden. Un subalterno por sus jefes, como superior a ellos. Falta de orden, y también falta a otro principio de Constelaciones: “Ver las cosas como son”.

Cuando alguien ocupa el sitio del consultante, es el responsable de proveer la información necesaria, y todo lo que allí ocurra se referirá a él y su sistema. Ya que esto es así, tú puedes realizar una constelación a favor de tu familia, como miembro de ella, y por lo tanto, incluir a tu hermano; sin embargo, seguirás siendo tú la que está sentada en la silla de honor, es decir, la del consultante. Posiblemente allí se vería que tu mirada no está puesta en tu propia vida, sino en la de tu hermano, y tal vez se te pida honrar el destino de él, volverte hacia tu propio destino y tomarlo en tus manos. De rebote, es posible que esto ayude a toda tu familia, tu hermano incluido.

Quiero agregar que, según mi opinión, las Constelaciones Familiares tienen mejores efectos en las personas que asisten a un taller o diplomado que en las que hacen una consulta aislada, porque se familiarizan más con sus contenidos.

“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com ,  o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares. Sígueme en twitter @doloreshdez

 

 

lunes, 11 de junio de 2012

DOLOR POR AMOR


Tengo 42 años. Cuando éramos niños, mi hermano menor y yo nos acercamos sin permiso a una máquina que le atrapó un brazo y lo perdió, yo trataba de jalarlo, pero no pude, grité hasta que los grandes vinieron a apagar la máquina y fue muy terrible. Recientemente murió este hermano y yo me siento igual que cuando éramos chicos, por más que trato de tranquilizarme no puedo, me siento mal y en ningún lado estoy bien, qué me recomienda, ir con quién, ya estoy tomando medicina del psiquiatra.

RESPUESTA

Estás triste. Las dos experiencias que mencionas son pérdidas importantes: la del brazo de tu hermano y la de su vida. Sufres de un dolor que experimentas como insoportable, porque hubieras querido que el desarrollo de los acontecimientos fuera distinto.  Este dolor es un tributo del amor que le tienes a tu hermano y, por el momento, la mejor manera que has encontrado para decirle cuánto lo quieres y cómo te duelen tanto la pérdida de su brazo como su partida. Con tu dolor también le estás diciendo que tú no querías que ocurriese ninguno de los dos sucesos.

Naturalmente, deseas mitigar tu dolor. Puedes hacer muchas cosas. Primera, ya consultaste a un psiquiatra y estás tomando medicamento. Te va a ayudar, es como usar un bastón cuando se tiene herida una pierna. También puedes darte tiempo para entregarte a tu dolor y llorarlo, el desahogo es saludable y alivia. La presencia y cercanía de la familia es un apoyo importante; es mejor que permanezcas acompañado en lugar de solo. Te ayudaría tener psicoterapia. Hay terapeutas que son especialistas para estos casos, se llaman Tanatólogos y saben cómo apoyarte para elaborar tus pérdidas, busca a alguno. También puedes tomar un curso de Tanatología. Sería altamente recomendable que hicieras una Constelación Familiar de este tema, para acomodar tus sentimientos, reconocer y expresar tu dolor y sentirte apoyado por el Espíritu.

Quizás quieras preparar tu corazón para sanar diciéndole a tu hermano lo siguiente: “Eres mi hermano y siempre lo serás, donde quiera que te encuentres. Siento mucho no haberte podido salvar de perder tu brazo ni de que murieras, mi fuerza es más pequeña que tu destino. Yo me quedo en esta vida un tiempo, el que me sea dado, y luego te alcanzaré. Mientras tanto, te recordaré con amor, y con amor dejo que vayas a donde debes ir, no te detengo”.