RESPUESTA
Gracias por abrir tu corazón y hablar de un tema que,
imagino, lleva muchos años acongojando a toda la familia, puesto que tu hermano considera
haber ayudado a tu papá a mantenerlos a ustedes y agregas que sus propios hijos
ya terminaron sus carreras. ¿Podemos pensar que esto es un dolor crónico para el grupo familiar?, ¿que los
de un lado y otro han recurrido a abogados y diversos recursos intentando
resolverlo?, ¿y tú, que estás económicamente bien y no esperas utilidad en el
pleito, te solidarizas con algunos de tus hermanos y buscas cómo ayudarlos a
ganar? Te encuentras tan metida en el conflicto como si fuera tuyo.
¿Qué ocasiona que una hermana que está económicamente bien y
no espera “tajada”, se entregue a sufrir con los que sufren, renunciando a su
propia paz?
Las personas solemos tener un amor muy grande por la propia
familia y una profunda necesidad de pertenecer a ella. Queremos sentirnos con
derecho a “vestir la camiseta del equipo” y ser consideradas parte de él. Si se
tratara de uno de futbol, nos esforzaríamos por defender y meter goles. Igual
en la familia: con tal de mostrar nuestro amor, ser vistos y pertenecer,
sacrificamos inclusive la propia paz y logramos desempeñar un papel en la
tragedia, drama, comedia u obra épica que el grupo está viviendo. Sin embargo,
no siempre sale alguien beneficiado. Ustedes todos ya han sufrido bastante y no
se ve en el horizonte una solución satisfactoria.
Mi primera sugerencia para ti es repetir la siguiente frase:
“Por amor a mi familia, intervengo en problemas que yo no necesito”. Quién sabe
qué encontrarás al repetirla, quizá sientas que es verdad, o que no.
Por otro lado, tú puedes seguir amando a tu familia con otros
métodos, nuevos, que te resulten menos costosos e introduzcan en ella un poco
de tu paz, o al menos resten combustible al fuego. Por ejemplo, rezar por
todos, sonreír a todos, tal vez salir a tomar un café (bandos por separado) y
hablar de aquello que los une: buenos recuerdos, ilusiones, deseos... no del
conflicto, que los separa. Cuando alguien enciende una luz, la oscuridad se
ilumina.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con
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