Mi madre me golpeaba de tal y tal manera que yo ahora
estoy enfermo por esos traumas pasados y siempre tengo miedo de que se me vayan
las personas que quiero; pero pensando que tengo derecho a algo aunque sea poco,
no me detuvo que mi esposa, entonces novia, se casara conmigo por interés o a
lo mejor no, no lo sé con seguridad. Ahora sí que me detiene el miedo a que me engañe.
Un amigo me enseñó cómo hacer que el teléfono de ella me avisara dónde anda y
me enteré de que miente, dice que va a un lado y está en otro, dice que no sale
y sí lo hace, y yo me siento con ganas de no sé qué hacer, necesito algo, una
estrategia o cómo cambiar para que ella sienta que quiere quedarse porque
quiere.
RESPUESTA
Explicas que estás enfermo por traumas pasados y debido a
ellos quedaste con miedo de que las personas queridas se te vayan. Esto debe
ocasionarte un dolor muy grande. Y que no estás seguro de que tu esposa se casó
contigo porque quería hacerlo, sino por interés de algo que tienes tú y a ella
le falta; o sea, no crees que te ama o por lo menos lo dudas. Ahora la vigilas,
imagino que sin ella darse cuenta, y has descubierto que tiene miedo de decirte
a dónde va y qué hace. ¿Qué sucedería si te lo dijera? ¿Estarías de acuerdo, o
se lo impedirías? Y quieres cambiar. ¿Hacia dónde? No dices que quieras sanar
tus traumas, sino encontrar una forma de hacer que tu esposa modifique sus
sentimientos y deseos. ¿Crees que esto sea posible? No, y si lo fuera, ¿sería
deseable que tú manejaras su corazón como si fuera un auto, que da vuelta hacia
donde tú giras el volante? Porque en el muy remoto caso de que esto pudiera
hacerse realidad, todavía podrías cuestionarte: ¿Me ama porque quiere, o porque
yo la estoy obligando? Es un círculo vicioso sin salida, y observa qué deseo
tan grande tienes tú de que las personas puedan hacer algo porque desean
hacerlo.
Cuando tenemos un trauma, quiere decir que un
acontecimiento se ha quedado fijo en nuestra mente y tiñe todos nuestros
pensamientos. Es decir, que no pensamos con libertad, sino que todo parece encaminado
a repetir aquella situación que tanto nos dolió y sufrirla otra vez, y otra, y
otra, aunque las circunstancias sean distintas y no la estén provocando; somos
nosotros mismos quienes acomodamos el escenario e interpretamos los
acontecimientos de manera tal que puedan ocasionarnos el mismo dolor de nuevo.
Inclusive nos mentimos a nosotros mismos para lograrlo, porque estamos atorados
y patinando en un mismo hecho. No hacemos lo que queremos. No pensamos lo que
queremos. No sentimos lo que queremos. Nuestra atención está puesta en repetir
y volver a repetir lo que no queremos. Observa: tú le pusiste truco al
teléfono de tu esposa, tarde o temprano ella se va a dar cuenta o tú se lo
dirás, ¿qué hará ella cuando lo sepa? Si no te pega como hacía tu mamá, por lo
menos te va a castigar duramente, quizá dejándote de hablar o enojándose.
Listo. Trauma repetido. Es importante que busques tratamiento, a fin de que
recuperes tu libertad para pensar.
Hoy es miércoles segundo de mes, nos toca charla
informativa de entrada libre. Será a las 8pm. La daré yo con el tema “El
corazón en México”. Invito a todos, me alegrará que asistan. San Esteban 408,
La Martinica. También el próximo miércoles 18 me toca dar el tema “Ecología de
la mente”, pero éste va dirigido exclusivamente a personas entrenadas en
Constelaciones Familiares.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar
con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario