martes, 18 de febrero de 2014

VALORES TATUADOS


Me encuentro mal, triste y pensando qué hacer. Tenía yo 20 años y cursaba el tercer semestre de carrera cuando sobrevino el embarazo de la que hoy es mi esposa. Mis padres indicaron "tienes que casarte y cumplir con tu obligación".  Lo hice, después vinieron otras hijas, llevamos 20 años de matrimonio en los cuales he sido siempre fiel debido a que me quedaron “tatuados” los valores de mis padres. Yo deseaba y necesitaba el apoyo y cariño de una mujer y tener relaciones como las tiene cualquier pareja, pero a ella le diagnosticaron menopausia prematura a los 27 años y no sentía deseos. Dediqué todo para que mi esposa estuviera mejor y me siento tranquilo con mi conciencia, pues no repetí la historia de mis suegros y su separación. En el punto que estoy ahorita es: ¿Qué habría pasado si no me hubiera casado, o si en vez de querer salvar y curar a mi esposa hubiera dejado que la vida tomara su curso? ¿Qué pasaría si hoy o mañana le soy infiel y busco lo que sexualmente nunca he tenido? ¿Habría alguna "justificación" para mí por lo que me ha sucedido, o tengo que "auto compadecerme"? ¿Cómo dejar de pensar que la vida está en deuda conmigo?
 
OPINIÓN
La vida te apoya para cualquier cosa que decidas. Sin ella no podrías elegir; estarías muerto. A la vida le toca apoyar; a nosotros, elegir. Y siempre elegimos lo que creemos lo mejor o menos malo, inclusive en las circunstancias más difíciles y confusas. Con el tiempo, solemos volver la mirada atrás y juzgarnos, pero con ojos distintos, intereses nuevos y circunstancias cambiadas. Ya no somos los mismos. Tú te preguntas qué habría pasado si hubieras tomado decisiones diferentes, y yo respondo lo que ya sabes: tu existencia y la de los tuyos habría sido distinta. ¿Para mejor o para peor? Imposible saberlo.
 
¿Quieres que divaguemos un poco en el campo de los posibles? Bueno. Imaginemos que tú, un joven que se preciaba de ser responsable, confiaba en sus padres y además estaba enamorado, ese joven decide abandonar a su novia embarazada. ¿Y al hijo? También, o volvería a verlo y a la mamá, y seguro se casaría después, ya que era muy responsable. ¿Cómo viviría este joven su abandono? Como una acción insoportable. ¿Sería feliz? Tú tienes la palabra.
 
Este joven se casó, tuvo otras hijas y se sentía tratado injustamente por la vida que, en su pensamiento, le debía corresponder con felicidad absoluta, puesto que él había sido responsable en grado heroico. Pero la vida ni en cuenta; al parecer, a nadie le entrega la “prometida” felicidad completa. ¿Y él, por qué no se divorciaba? Era un chico súper responsable.
 
Sigamos divagando: Por muy responsable que fuera, llegó un momento en que se dijo: “Para todo hay límites”, y se divorció. ¡Ahora sí, la felicidad completa! Su decisión estaba “justificada”, ¡tanto aguantar! Negado a auto compadecerse, salió en busca de una mujer distinta, nueva, sin achaques. ¡Fuera de mí las programaciones tatuadas! , pensó. ¿Ya lo imaginaste? Digamos que encontró a la mujer ideal, sin tacha. ¿Sus “tatuajes” quedaron borrados como por encanto? ¿La familia (papá, mamá, hermanos) se pusieron de su lado? ¿Su ex esposa e hijos desaparecieron, o los siguió viendo?, ¿a quiénes sí y a quiénes no? ¿Cuál fue la explicación para ellos? ¿Les daba pensión? ¿Tuvo nuevos hijos? Las posibilidades se multiplican.
 
Bien, después de haber fantaseado juntos, tendremos que admitir que todo esto ha sido  invento y que solamente viendo (viviendo) se podrían responder tus preguntas. Existe otro método para “ver”, no el futuro sino el presente atemporal, que yo te recomiendo: hacer una Constelación Familiar acerca de tú y tu esposa. Podrías asistir solo o con ella. Tus hijos no. Puede ser que no se vea nada, que se acomoden hilos retorcidos que llevan años molestando, o que se modifiquen los tatuajes.
 
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario