Me encuentro mal, triste y pensando qué hacer. Tenía yo 20 años y
cursaba el tercer semestre de carrera cuando sobrevino el embarazo de la que
hoy es mi esposa. Mis padres indicaron "tienes que casarte y cumplir con tu obligación". Lo hice, después vinieron otras hijas, llevamos
20 años de matrimonio en los cuales he sido siempre fiel debido a que me
quedaron “tatuados” los valores de mis padres. Yo deseaba y
necesitaba el apoyo y cariño de una mujer y tener relaciones como las tiene
cualquier pareja, pero a ella le diagnosticaron menopausia prematura a los 27
años y no sentía deseos. Dediqué todo para que mi esposa estuviera mejor y me
siento tranquilo con mi conciencia, pues no repetí la historia de mis suegros y
su separación. En el punto que estoy ahorita es: ¿Qué habría pasado si no me
hubiera casado, o si en vez de querer salvar y curar a mi esposa hubiera dejado
que la vida tomara su curso? ¿Qué pasaría si hoy o mañana le soy infiel y busco
lo que sexualmente nunca he tenido? ¿Habría alguna "justificación"
para mí por lo que me ha sucedido, o tengo que "auto compadecerme"? ¿Cómo
dejar de pensar que la vida está en deuda conmigo?
La vida te apoya para
cualquier cosa que decidas. Sin ella no podrías elegir; estarías muerto. A la vida
le toca apoyar; a nosotros, elegir. Y siempre elegimos lo que creemos lo
mejor o menos malo, inclusive en las circunstancias más difíciles y confusas. Con
el tiempo, solemos volver la mirada atrás y juzgarnos, pero con ojos distintos,
intereses nuevos y circunstancias cambiadas. Ya no somos los mismos. Tú te
preguntas qué habría pasado si hubieras tomado decisiones diferentes, y yo
respondo lo que ya sabes: tu existencia y la de los tuyos habría sido distinta.
¿Para mejor o para peor? Imposible saberlo.
¿Quieres que divaguemos un poco en el campo de los posibles? Bueno.
Imaginemos que tú, un joven que se preciaba de ser responsable, confiaba en sus
padres y además estaba enamorado, ese joven decide abandonar a su novia
embarazada. ¿Y al hijo? También, o volvería a verlo y a la mamá, y seguro se
casaría después, ya que era muy responsable. ¿Cómo viviría este joven su
abandono? Como una acción insoportable. ¿Sería feliz? Tú tienes la palabra.
Este joven se casó, tuvo otras hijas y se sentía tratado injustamente
por la vida que, en su pensamiento, le debía corresponder con felicidad
absoluta, puesto que él había sido responsable en grado heroico. Pero la vida
ni en cuenta; al parecer, a nadie le entrega la “prometida” felicidad completa.
¿Y él, por qué no se divorciaba? Era un chico
súper responsable.
Sigamos divagando: Por muy responsable que fuera, llegó un momento en
que se dijo: “Para todo hay límites”, y se divorció. ¡Ahora sí, la felicidad
completa! Su decisión estaba “justificada”, ¡tanto aguantar! Negado a auto
compadecerse, salió en busca de una mujer distinta, nueva, sin achaques. ¡Fuera
de mí las programaciones tatuadas! , pensó. ¿Ya lo imaginaste? Digamos que
encontró a la mujer ideal, sin tacha. ¿Sus “tatuajes” quedaron borrados como
por encanto? ¿La familia (papá, mamá, hermanos) se pusieron de su lado? ¿Su ex
esposa e hijos desaparecieron, o los siguió viendo?, ¿a quiénes sí y a quiénes
no? ¿Cuál fue la explicación para ellos? ¿Les daba pensión? ¿Tuvo nuevos hijos?
Las posibilidades se multiplican.
Bien, después de haber fantaseado juntos, tendremos que admitir que todo
esto ha sido invento y que solamente
viendo (viviendo) se podrían responder tus preguntas. Existe otro método para
“ver”, no el futuro sino el presente atemporal, que yo te recomiendo: hacer una
Constelación Familiar acerca de tú y tu esposa. Podrías asistir solo o con
ella. Tus hijos no. Puede ser que no se vea nada, que se acomoden hilos
retorcidos que llevan años molestando, o que se modifiquen los tatuajes.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar
con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario