Hay un chico al que quiero mucho y su presencia me hace
bien. Por mala suerte, o él se enamoró o cree que yo estoy enamorada de él, y
no es así. Qué puedo hacer para no perderlo como amigo porque lo aprecio, pero
cada vez que insiste en que seamos “algo más” me fastidio, he sido tosca y a
veces siento que me cae mal, mas sin
embargo no puedo olvidar lo buenos amigos que hemos sido y me da exagerada
tristeza perderlo. ¿Qué se hace en estos casos?
OPINIÓN
Es triste perder a un amigo y tú quisieras conservarlo
como tal. También es desagradable recibir un amor que no podemos tomar y
corresponder. ¿Qué crees tú que duela más, amar a alguien que no puede amarnos
de la manera que deseamos, a que nos ame alguien a quien no podemos amar como
espera o necesita? Ambas situaciones duelen mucho y en alguna ocasión tendremos
que vivirlas, porque forman parte de la vida y del desarrollo afectivo.
¿Qué puedes hacer para no perderlo como amigo? Primero,
tener muy claro cómo es el amor de amigos. Tú sabes que el amor es uno y tiene
diversas manifestaciones: amor a uno mismo, a los padres, a los hermanos, a los
amigos, a la pareja, a los hijos, a la humanidad, a la Naturaleza, a Dios, a
cosas materiales e inmateriales como un auto, una casa, el dinero, el poder,
etc., etc. Y en cada situación se expresa de manera distinta. Por ejemplo,
entre padres e hijos y entre hermanos puede haber besos, abrazos, determinada
cercanía física y palabras bonitas que bien podrían considerarse piropos o
cumplidos, pero nunca relaciones sexuales ni caricias íntimas. En aquellos
desafortunados casos en que éstas se dan, existe una grave confusión de
sentimientos.
El amor entre hermanos y amigos tiene muchas similitudes
y una gran diferencia: no existe el lazo de la sangre. ¿Puede darse amistad
entre un hombre y una mujer? Por supuesto que sí. Quienes afirman lo contrario
olvidan que primero se dio en casa, entre hermanos y hermanas, primos, otros
parientes, vecinos y conocidos. ¿Verdad que, aun sintiendo simpatía y afecto,
no necesariamente se lanzaron a la conquista erótica de cualquiera del sexo
opuesto con quien simpatizaron? Y si por desgracia ocurrió, hubo confusión de
sentimientos.
Los amigos y hermanos también pueden recibir confidencias acerca de las
parejas de sus amigos y hermanos y no tratan de desbaratarlas, a no ser que
haya confusión de sentimientos, como en la película “La novia de mi mejor
amigo”.
La confusión de sentimientos siempre ocasiona problemas,
puesto que emite mensajes con más de un significado y que el receptor puede
interpretar de más de una manera. Distinguir y clarificar sentimientos y
mensajes requiere la intervención de la inteligencia, y si no se logra
¡embrollo seguro! Un hombre o una mujer que confunde las manifestaciones del
amor paternal y las del conyugal, seguramente esperará que su pareja le tenga
consideraciones como a un hijo o hija o viceversa, como a un padre o una madre,
y a la hora de tener relaciones íntimas forzosamente ha de sentirse muy mal e
incluso tratará de evitarlas. Un amigo o amiga que confunde el amor de amigos
con el de pareja siente que puede tener muchas parejas sin experimentar
remordimientos y sin comprometerse en exclusividad con ninguna. Sucede con
frecuencia, incluso hay un vocablo nuevo, “amigovio”, que parece dar
legitimidad a este tipo de confusión, o al menos la expresa.
Te toca ser muy clara y asertiva. Muchas personas aceptan
situaciones confusas por temor a herir los sentimientos del otro, pero se
hieren a sí mismas. Les sucede a hombres y mujeres: emprenden una relación por
el hecho de ser elegidos, sin tomar en cuenta el propio corazón. ¿Verdad que la
vida presenta a veces retos complicados? Que lo que decidas sea para tu
felicidad.
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