lunes, 19 de noviembre de 2018

PORNOGRAFÍA


Mi esposo y yo tenemos 22 años de casados. Un día él perdió su teléfono y compró otro. Después me lo encontré y se me hizo raro que el nuevo aparecía en línea y escribiendo en horas de trabajo. Luego, que voy viendo sus direcciones de pura pornografía. Pero él lo negó. Sentí molestia, coraje y angustia y le dije “búscame a mí, ahora yo ya tengo más tiempo”. Yo nunca lo buscaba porque no me gusta ser la que empieza. Él más antes tuvo problemas de erección, ya no, en eso estamos mejor, pero me frustra que no me diga la verdad y me da miedo que se le haga como su droga. ¿Me recomienda llevarlo con un psiquiatra?

OPINIÓN

Estoy entendiendo que ustedes dos habían sido bastante “secos” durante 22 años e imagino que las cosas sucedieron así: él se dio cuenta que estaba teniendo problemas de erección y se buscó un método para probar si siempre o no siempre. Debió practicar algunas veces y descubrir algo. Andaba en busca de una solución que lo rehabilitara ante tus ojos y los suyos. Tomó sobre sí la tarea de encontrar dicha solución pero no podía decirte su método porque no sabía cómo reaccionarías.

Tienes el mérito de que, cuando lo descubriste, reaccionaste de la mejor manera posible diciéndole: “Búscame a mí”. Afortunadamente se encontraron, después de tantos años.
La opinión que voy a darte no te va a gustar y tampoco le gustará a mucha gente. Yo creo que debes agradecerle a la pornografía que tu esposo la viera, que tú lo descubrieras y que, a causa de ella, tú hayas decidido a buscarlo a pesar de que no te gustaba ser la primera, y al final, que él te respondiera bien en este sentido.

¿Lo anterior significa que yo recomiendo la pornografía para solucionar problemas sexuales? De ninguna manera; sería como recetar aspirina para todo tipo de problemas físicos. Que haya habido un buen resultado en este caso particular dependió de la buena disposición de tu esposo y de la tuya;  ambos deseaban estar bien. Estoy suponiendo esto último porque la gente no se pone bien si no quiere estar bien, y ustedes mejoraron.

¿Están solucionados todos sus problemas de pareja? No; pero tampoco es imposible que estén en vías de solución, porque cuando alguien se abre al aprendizaje, aprende lo que desea aprender. Los hechos indican que ustedes desean aprender a convivir bien, o no habrían reaccionado tan positivamente hacia estar mejor.

Por otro lado, es evidente que tienes miedo que él continúe por ese camino y deseas hacer algo para detenerlo e impedírselo. No puedes hacer nada. Él es un adulto que tomará esa decisión en el momento oportuno. O no la tomará. Tú ya hiciste lo que podías hacer, decirle que te buscara a ti. Más allá no llega tu poder. Es una ilusión pensar que tenemos poder para hacer que otros cambien. Si uno se pone muy estricto, el otro opta por hacer en secreto lo que quiere hacer. Felicidades por su nueva etapa. 

Me causa gracia que preguntes: “¿Me recomienda llevarlo con un psiquiatra?”. A un niño se le lleva a comprar un helado; a un adulto se le pregunta y se le pide opinión. Él no va a hacer lo que tú quieras. Y si acaso lo hiciera, se encargaría de demostrarte que la medida es inútil.

“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com 



No hay comentarios:

Publicar un comentario