lunes, 5 de octubre de 2015

LA EXPERIENCIA DEL ALMA GEMELA



¿Crees en las almas gemelas?, ¿que se encuentran y establecen relaciones que se deslizan como sobre rieles?
Tomé la idea para este artículo de un libro que un lector me hizo llegar. Muchas gracias. Lleva por título: “La experiencia del alma gemela. Una guía práctica para crear relaciones extraordinarias”, de Mali Apple y Joe Dunn. Los autores aseguran que todos somos capaces de obtener una relación perfecta de pareja y explican detalladamente cómo.  Al parecer, la obra está próxima a ser publicada.
El libro me interesó. Desglosa muchos temas prácticos y define: “el alma gemela no es alguien que satisface todas tus necesidades, sino la persona con quien estás dispuesto o dispuesta a formar una relación que sea fuente continua de amor, inspiración y alegría”. Durante 283 páginas analiza estrategias y procedimientos útiles para vivir en el amor y prolongar su duración.
Me pareció original en esta obra el relato que hace de las maneras activas y no pasivas de participar en una relación; es decir, las personas que en verdad desean vivir la experiencia del alma gemela, no esperan encontrar a ésta ya hecha y a la medida de las propias necesidades,  tampoco se esfuerzan por moldearla para que las satisfaga; al contrario, se adelantan y ofrecen al otro lo que desean para sí, como una propuesta que el otro puede aceptar o no aceptar, ya que en la base de la relación está el conservar y proteger la libertad y el bienestar individuales.
Todos sabemos que las personas hacemos lo que hacemos porque tenemos expectativas: voy al  supermercado porque espero encontrar mercancía que pueda comprar o por lo menos mirar; si la compro, espero que me sea útil o agradable o provechosa; en un restaurante espero que haya comida y también espero que sea sabrosa. Las expectativas son aquello que espero y que, de no suceder, me ocasionaría frustración y desencanto.
Es obvio que cada miembro de una pareja lleva sus propias expectativas; es decir, esperanzas acerca de cómo deberán ser o suceder las cosas, como las de: será guapa, rubia o morena, de ojos grandes o negros o azules, inteligente, cariñosa, gentil, ordenada… O más sofisticadas: deberá apoyarme siempre… consultarme al tomar decisiones que me incluyen y que no me incluyen… jamás contradecirme en público… “Las expectativas, dice este libro, pueden ser la mayor amenaza para experimentar una verdadera conexión y armonía en la relación”.  Entonces propone abandonar las expectativas, y cuando esto no nos es posible, porque las consideramos demasiado importantes, convertirlas en invitaciones, recordando que uno siempre puede rehusar una invitación. Precisamente en la posibilidad de decir que no, es donde radica la conservación de la libertad dentro del compromiso.
Me agrada que existan libros de esta índole, ojalá lo publiquen pronto.
En la columna “Psicología” hay muchas maneras de que los lectores participen: sugiriendo temas, haciendo preguntas, enviando recortes de periódicos o revistas, o como en este caso, obsequiándome un libro, que agradezco de nuevo.
“Psicología” es una columna abierta. Puedes participar con ideas, temas, preguntas o sugerencias en psicologa.dolores@gmail.com , o en facebook.com/Pascua Constelaciones Familiares.





lunes, 28 de septiembre de 2015

LA FUERZA DE LA DEPRESIÓN



Hace dos semanas tuve que renunciar a mi trabajo por problemas y caí en depresión, estoy muy desanimada. Necesito trabajar con urgencia pero no tengo ánimos porque ya me pasó antes que me despidan así, no sé por qué siempre caigo con alguien que me quiere poner la bota en el cuello y salgo perdiendo. Como no sé defenderme, renuncio antes que me digan que estoy despedida. Qué debería hacer, esto no puede volverse a repetir.
OPINIÓN
Entiendo que estás deprimida y desanimada, situación que no ayuda cuando una necesita con urgencia ponerse a trabajar.
Es triste sentir que una parte de nosotros comprende la necesidad de acometer una tarea, y otra parte nos jala hacia la huida. Estas divisiones internas duelen demasiado.
Imagino que prefieres que no se repita tanto dolor; te gustaría estar unificada dentro de ti misma. Tampoco quieres volver a encontrarte en la situación de ser molestada y sentir que eres incapaz de defenderte, ni conseguir otro trabajo donde sin remedio alguien “te pondrá la bota en el cuello”. Nadie quiere vivir eso, no para toda su vida.
Si en verdad estás cansada de que todas las veces te suceda lo mismo, pero de verdad cansada, no algo cansada y pensando que tal vez deberías aguantar un poco, sino super cansada, cansadísima y decidida a que jamás te volverá a pasar, entonces podrás echar mano de la fuerza secreta de la depresión para decir: ¡Basta!
La fuerza de la depresión es enorme. Es una fuerza que puede llevarnos a la muerte, o a la vida, dependiendo cómo la usemos. Mal usada hace que la persona se refugie en el rol de víctima y piense: “Yo no tengo la culpa. Todos tienen la culpa menos yo. Hacen cosas malas que me duelen, y nada puedo hacer”. Bien usada, la fuerza de la depresión nos hace decir: “Yo también juego. Tomo mi parte de responsabilidad y a los demás les dejo sólo su parte”.
El “yo también juego” implica mirar hacia todos lados y hacer cosas que nos hagan ganar. Hacia todos lados, no sólo hacia adentro, pero también hacia adentro. Es comprender cómo utilizaste tus pensamientos,  tus acciones, tus palabras, tus miradas, tus silencios… para seducir a los “ponedores de patas en el cuello” a localizarte y vencerte, y cómo deberás utilizar estos mismos recursos en el futuro para mantener a raya y lejos de ti a los abusivos. En el futbol, si un jugador entrega el balón al adversario, éste trata de meter gol, y si el jugador no quería entregarlo, sino que se lo quitaron en el juego, le toca entrenar duro y aprender a defenderlo; pero lo peor que podría hacer es llorar en la orilla de la cancha y decir: “Es que siempre me lo quita y me lo quita”.
La fuerza de la depresión tiene otra característica: se dirige hacia uno mismo. Nos castiga. Nos modifica.  Destruye. Destruye a veces lo que debe ser destruido y a veces hasta la vida. Aquí debe intervenir la inteligencia por dos motivos: uno, para apuntar ese poderoso “laser” a objetivos internos convenientes (destruir pensamientos nocivos, timideces, complejos, juicios erróneos, malos hábitos); y dos, tomar una parte del rayo destructor y dirigirlo hacia afuera, a lo exterior, y capacitarnos para modificar lo que puede ser modificado.
Lo primero que necesitas es reconocer que posees un poderoso rayo destructor y lo puedes dirigir hacia donde tú quieras (hacerte bien o hacerte mal), y en este momento está doblemente activado. Y de ninguna manera puedes pensar “yo no tengo la culpa”, porque el rayo también puede acabar contigo, si no lo diriges. Busca ayuda profesional.
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lunes, 21 de septiembre de 2015

CONFUSIÓN DE SENTIMIENTOS



Hay un chico al que quiero mucho y su presencia me hace bien. Por mala suerte, o él se enamoró o cree que yo estoy enamorada de él, y no es así. Qué puedo hacer para no perderlo como amigo porque lo aprecio, pero cada vez que insiste en que seamos “algo más” me fastidio, he sido tosca y a veces siento que me cae mal,  mas sin embargo no puedo olvidar lo buenos amigos que hemos sido y me da exagerada tristeza perderlo. ¿Qué se hace en estos casos?
OPINIÓN
Es triste perder a un amigo y tú quisieras conservarlo como tal. También es desagradable recibir un amor que no podemos tomar y corresponder. ¿Qué crees tú que duela más, amar a alguien que no puede amarnos de la manera que deseamos, a que nos ame alguien a quien no podemos amar como espera o necesita? Ambas situaciones duelen mucho y en alguna ocasión tendremos que vivirlas, porque forman parte de la vida y del desarrollo afectivo. 
¿Qué puedes hacer para no perderlo como amigo? Primero, tener muy claro cómo es el amor de amigos. Tú sabes que el amor es uno y tiene diversas manifestaciones: amor a uno mismo, a los padres, a los hermanos, a los amigos, a la pareja, a los hijos, a la humanidad, a la Naturaleza, a Dios, a cosas materiales e inmateriales como un auto, una casa, el dinero, el poder, etc., etc. Y en cada situación se expresa de manera distinta. Por ejemplo, entre padres e hijos y entre hermanos puede haber besos, abrazos, determinada cercanía física y palabras bonitas que bien podrían considerarse piropos o cumplidos, pero nunca relaciones sexuales ni caricias íntimas. En aquellos desafortunados casos en que éstas se dan, existe una grave confusión de sentimientos.
El amor entre hermanos y amigos tiene muchas similitudes y una gran diferencia: no existe el lazo de la sangre. ¿Puede darse amistad entre un hombre y una mujer? Por supuesto que sí. Quienes afirman lo contrario olvidan que primero se dio en casa, entre hermanos y hermanas, primos, otros parientes, vecinos y conocidos. ¿Verdad que, aun sintiendo simpatía y afecto, no necesariamente se lanzaron a la conquista erótica de cualquiera del sexo opuesto con quien simpatizaron? Y si por desgracia ocurrió, hubo confusión de sentimientos.
Los amigos y hermanos también  pueden recibir confidencias acerca de las parejas de sus amigos y hermanos y no tratan de desbaratarlas, a no ser que haya confusión de sentimientos, como en la película “La novia de mi mejor amigo”.
La confusión de sentimientos siempre ocasiona problemas, puesto que emite mensajes con más de un significado y que el receptor puede interpretar de más de una manera. Distinguir y clarificar sentimientos y mensajes requiere la intervención de la inteligencia, y si no se logra ¡embrollo seguro! Un hombre o una mujer que confunde las manifestaciones del amor paternal y las del conyugal, seguramente esperará que su pareja le tenga consideraciones como a un hijo o hija o viceversa, como a un padre o una madre, y a la hora de tener relaciones íntimas forzosamente ha de sentirse muy mal e incluso tratará de evitarlas. Un amigo o amiga que confunde el amor de amigos con el de pareja siente que puede tener muchas parejas sin experimentar remordimientos y sin comprometerse en exclusividad con ninguna. Sucede con frecuencia, incluso hay un vocablo nuevo, “amigovio”, que parece dar legitimidad a este tipo de confusión, o al menos la expresa.
Te toca ser muy clara y asertiva. Muchas personas aceptan situaciones confusas por temor a herir los sentimientos del otro, pero se hieren a sí mismas. Les sucede a hombres y mujeres: emprenden una relación por el hecho de ser elegidos, sin tomar en cuenta el propio corazón. ¿Verdad que la vida presenta a veces retos complicados? Que lo que decidas sea para tu felicidad.
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